La expansión del sistema de detención migratoria en Estados Unidos durante el segundo mandato de Donald Trump trajo consigo un aumento alarmante de las muertes bajo custodia del ICE. Entre enero de 2025 y junio de 2026, 52 personas perdieron la vida en centros de detención, según un informe de Human Rights Watch y Physicians for Human Rights.
El estudio, titulado «Muriendo en detención», revela que la tasa de mortalidad alcanzó 8,4 muertes por cada 10.000 detenidos, un nivel que supera incluso el pico registrado durante la pandemia de Covid-19.
La población recluida por el ICE creció un 77 por ciento entre enero de 2025 y enero de 2026, lo que generó un hacinamiento crítico en las instalaciones.
El informe documenta que la mayoría de los fallecimientos ocurrieron en centros civiles y privados que operaban muy por encima de su capacidad.
Las causas incluyen negligencia médica, retrasos en emergencias, infecciones no tratadas y suicidios. Los investigadores señalan que el sistema carece de una supervisión efectiva y que muchas muertes podrían haberse evitado con atención médica oportuna.
Migrantes mexicanos, los más afectados
Los ciudadanos mexicanos representan el grupo más afectado, con 10 muertes confirmadas bajo custodia del ICE en el periodo analizado. Registros periodísticos elevan la cifra a 15 fallecidos, con un caso número 16 reportado el pasado 19 de junio.
Entre los casos documentados se encuentra el de Ismael Ayala-Uribe, de 39 años, residente en EE.UU. desde los cuatro años, quien falleció en septiembre de 2025 por falta de atención médica ante un absceso infectado. También se reportó la muerte de Lorenzo Antonio Batrez Vargas, de 32 años, tras permanecer casi dos semanas en aislamiento por covid-19.
Suicidios y fallas en salud mental
El informe también alerta sobre el aumento de suicidios en los centros de detención. Siete personas murieron por aparentes suicidios entre enero de 2025 y enero de 2026, frente a una sola muerte por suicidio registrada en 2024. Esto evidencia la falta de atención a la salud mental en el sistema.
Las organizaciones denuncian que el ICE proporciona información insuficiente sobre las muertes, lo que impide una supervisión efectiva por parte del Congreso, las familias y la sociedad civil. Muchos informes se publican fuera de plazo, dificultando la rendición de cuentas.
El informe de Human Rights Watch y Physicians for Human Rights concluye que el sistema de detención migratoria de Estados Unidos está fallando en su deber de proteger la vida de las personas bajo su custodia, y exige medidas urgentes para frenar esta crisis humanitaria.
Tomado de Cuba Sí



