Testifican altos funcionarios de Trump ante Cámara de Representantes

Este será el segundo día de testimonio sobre un informe anual acerca de las amenazas a la seguridad nacional que enfrenta Estados Unidos de la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard; el director de la CIA, John Ratcliffe; y el director del FBI, Kash Patel, quienes hablaron la víspera ante el Comité de Inteligencia de la Cámara Alta.

El escrutinio público se produce en medio del revuelo político que causó en Washington, la renuncia el martes de Joe Kent, hasta ese momento director del Centro Nacional de Contraterrorismo, quien al dejar el cargo afirmó que Irán no representaba una amenaza inminente para Estados Unidos, revelación que sugirió explícitamente que el Gobierno de Trump mintió.

Ayer Gabbard evitó respuestas embarazosas y sus declaraciones generaron polémica. Ella omitió leer un fragmento de un discurso preelaborado en el que especificaba que ese país no realizó ningún esfuerzo para intentar reconstruir su capacidad de enriquecimiento de uranio desde los ataques ordenados por Trump a tres instalaciones nucleares en junio pasado.

De haberlo hecho, la alta funcionaria hubiese dejado expuesta públicamente la contradicción con una de las cambiantes justificaciones de Trump para esta nueva aventura bélica.

La Casa Blanca declaró que Irán representaba una amenaza nuclear inminente, pero no ofreció pruebas y se desató el conflicto cuando estaba en marcha el proceso de negociaciones en Ginebra con posibilidades de un acuerdo al alcance de la mano.

El senador demócrata Jon Ossoff (Georgia) preguntó a Gabbard si a juicio de la evaluación de la comunidad de inteligencia, Irán representaba una «amenaza nuclear inminente»; a lo que ella respondió que el análisis era que Teherán mantenía la intención de reconstruir sus capacidades de enriquecimiento nuclear.

Pero al ser nuevamente interpelada, respondió: «La única persona que puede determinar qué constituye —y qué no— una amenaza inminente es el presidente» y subrayó que «no es responsabilidad de la comunidad de inteligencia determinar qué es —y qué no— una amenaza inminente».

La postura de Gabbard resulta sorprendente proviniendo de la máxima responsable de la comunidad de inteligencia, cuando es esta la que debe proporcionar evaluaciones sobre la gravedad de cualquier posible peligro a la seguridad nacional.

Desde la madrugada del 28 de febrero comenzaron los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica, que en su tercera semana ya ocasionaron allí más de mil 300 muertos y miles de desplazados, mientras se extiende peligrosamente la guerra por la volátil región de Medio Oriente.

Tomado de Prensa Latina

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Prensa Latina

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