La violencia de las bandas armadas volvió a enlutar a Haití este domingo, cuando un ataque perpetrado en la localidad de Jean-Denis, departamento de Artibonite, dejó un saldo trágico que distintas fuentes aún no logran precisar.
Las autoridades de protección civil reportaron este lunes al menos 17 personas asesinadas y 19 heridas. Sin embargo, el grupo local de derechos humanos Defenseurs Plus elevó la cifra a 70 fallecidos y 30 lesionados como consecuencia de la misma agresión, ocurrida el 29 de marzo en esa zona al norte de Puerto Príncipe.
La Policía Nacional de Haití responsabilizó del ataque al grupo armado ‘Gran Grif’, cuyos integrantes cortaron las carreteras y cavaron zanjas para impedir la intervención de las autoridades. “Situación que dio tiempo a los delincuentes para causar varias víctimas e incendiar numerosas casas antes de huir”, detalló la institución, que añadió que los delincuentes chocaron con la resistencia de autodefensas y que mantiene el control del lugar.
En un mensaje difundido a través de redes sociales y atribuido al líder de Gran Grif, Luckson Elan, este presuntamente afirmó que las agresiones fueron una represalia por los ataques perpetrados por un grupo armado rival contra su base en Savien.
Las autoridades informaron que fueron desplegados vehículos blindados para lograr el control de la situación, que los heridos fueron trasladados a centros asistenciales cercanos y que se ha puesto en marcha una operación de seguridad para localizar a los miembros de la banda que huyeron.
El impacto de la violencia también se refleja en las cifras de desplazamiento. Defenseurs Plus estimó que el ataque contra Jean-Denis dejó 6 000 personas desplazadas y al menos 50 casas incendiadas. Por su parte, Naciones Unidas calculó que más de 2 000 personas habían abandonado sus hogares en los días previos, tras los ataques de bandas armadas en las cercanías.
Un portavoz del Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, solicitó una investigación exhaustiva del grave incidente.
El ataque del fin de semana se enmarca en una escalada del conflicto armado que enfrenta a las fuerzas de seguridad y grupos de autodefensa locales contra organizaciones terroristas como Gran Grif y Viv Ansanm, una coalición de pandillas célebre por sus crímenes.
De acuerdo con un informe de Naciones Unidas, los choques han provocado la muerte de casi 20 000 personas desde 2021 y el desplazamiento de más de 1,4 millones de personas. El documento detalla que el número de víctimas aumenta anualmente, mientras las bandas armadas, cada vez más autónomas y poderosas, se enfrentan constantemente a las fuerzas de seguridad y a grupos de autodefensa locales.
Gran Grif y Viv Ansanm, que reúnen a cientos de pandillas en la capital haitiana, son acusadas de asesinatos masivos, violaciones grupales, incendios provocados, robos y tráfico de armas, drogas y órganos.
Antecedentes en la zona
El ataque de este domingo constituye la última masacre atribuida a Gran Grif en la región. En octubre de 2024, un asalto de esta banda en Pont-Sonde cobró la vida de 115 personas, cuando hombres armados dispararon a los residentes casa por casa. Este conflicto agrava la crisis económica y obstaculiza el acceso a los alimentos para miles de familias en el país caribeño.
Tomado de Cubadebate



