La época en que vivimos a justo título podemos llamarle «Siglo de oro del deporte y la cultura física «, aunque sólo sea porque nunca antes el hombre tuvo tantas posibilidades para desarrollar las capacidades de su cuerpo, no podía percibir que la debilidad de su figura no está a tono con el vertiginoso ritmo de nuestro tiempo.
A la vez la cultura física y el deporte , igual por lo demás que cualquier otra actividad humana están cargadas de contradicciones y problemas, que provocan animada polémica. Son compatibles, por ejemplo los objetivos finales del deporte con los valores humanos de la civilización?. Está en función de quienes practican ejercicios corporales el número de campeones?. Quién hace más feliz a la sociedad, un campeón olímpico o el simple individuo bien desarrollado?. Cómo se manifiesta en realidad la relación entre el gran deporte y el deporte para todos?.
Las Tunas ha sido una provincia cuna de grandes campeones y a la vez un territorio protagonista del proyecto de desarrollo implementado bajo la guía de Fidel Castro Ruz a partir del triunfo de la Revolución . El deporte para todos y todas, los consejos voluntarios deportivos, las escuelas y academias fueron cimientos para consolidar el desarrollo deportivo en este trozo de la geografía cubana compuesto por ocho municipios.
De un lado cabe el orgullo de haber sido la cuna de grandes campeones como Teófilo Stevenson, José Gómez, Omar Santiesteban, Ermidelio y Osmani Urrutia, Leandro Civil entre otros.
Los Leñadores, más que un gran equipo de pelota son un manantial de identidad y orgullo para los tuneros.
De la misma manera esta provincia fue referente en la creación y uso de consejos deportivos rurales con el de Salgacero como ejemplo.
Pero el escenario de hoy es otro y requiere de un trabajo muy cohesionado en cada municipio entre la familia deportiva, el gobierno y sus entidades locales.
Hay que aplicar iniciativas para compensar la falta de torneos provinciales en todas las categorías y edades. Rescatar los juegos intramurales o interescuelas, así como los planes de la calle, programas a jugar y festivales recreativos.
En cada caso habrá que sortear la escacés de recursos.
Igual importante es el trabajo de los profesores de educación física en las escuelas a todos los niveles donde la clase no puede convertirse únicamente en el cumplimiento de un programa, sino aparejado a ello, la captación de talentos para la cadena del alto rendimiento.
La cancha o terreno deportivo no debe funcionar como un aula en cada centro, donde además de correr, saltar y jugar se eduquen valores como la disciplina, el respeto a los demás, la voluntad, el sacrificio y la unidad.
Debemos no sólo interiorizar, sino entender que estamos en otro escenario donde las carencias materiales no pueden dominar la iniciativa y la creatividad.
Se podría poner ejemplos de municipios o barrios donde todo el año se organizan copas de fútbol, una detrás de la otra y casi siempre a espaldas de quienes reciben un salario para garantizar el funcionamiento del deporte.
Por qué no se hace igual con el Béisbol donde Las Tunas es potencia a nivel nacional?. La creación y uso sistemático de los beisbolitos no puede ser exclusivo para tarjeta de presentación a una visita nacional.
La época en que vivimos representa un reto diario en todas las aristas de la vida y el deporte no escapa a ello. Que Las Tunas sea espejo donde mirarse y no manojo de justificaciones.

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