Las autoridades estadounidenses presentaron una nueva acusación contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por presunta tortura contra conciudadanos.
Según la acusación, citada por AP, el mandatario habría autorizado «el uso de la tortura contra personas específicas» y supervisado «un sistema diseñado para emplear la tortura, la detención arbitraria y la violencia como medios de represión contra la oposición política».
La acusación también alcanza a su esposa, Cilia Flores. Ambos se encuentran presos en EE.UU. desde que fueron secuestrados en enero pasado, cuando la Administración de Donald Trump atacó a Venezuela.
Maduro y Flores ya enfrentaban cargos por narcotráfico, con la nueva imputación deberán responder ante la Justicia estadounidense por presuntas violaciones a los derechos humanos durante su mandato.
Señalamientos
A la pareja se le señala de supuestamente mantenerse en el poder «aterrorizando a quienes consideraban opositores mediante la persecución y la violencia», y señala que miles de venezolanos fueron «acosados, amenazados, arrestados, procesados, agredidos, torturados o asesinados» por personas que actuaban a órdenes de su Gobierno.
Los señalamientos incluyen, entre otras acciones, presuntas descargas eléctricas, golpizas y asfixia contra esas personas.
Antes de conocerse esta imputación, algunos medios publicaron el miércoles que a Maduro y Flores se les impondrían nuevos cargos por presunta tortura a ciudadanos estadounidenses que esuvieron detenidos en Venezuela.
Tomado de Rusia Today



