El 22 de marzo el mundo se detiene para mirar hacia sus ríos, embalses y acuíferos. Desde 1993, la Unión de Naciones Unidas convirtió esta fecha en un llamado global a gestionar mejor este preciado recurso. El lema de este año, “Donde fluye el agua, crece la igualdad”, subraya que el acceso al agua potable define la dignidad de millones de personas.
La fecha busca movilizar a gobiernos, instituciones y comunidades para que trabajen en garantizar acceso seguro y equitativo al agua potable y al saneamiento. Se vincula directamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, que reconocen que sin agua no hay igualdad, ni bienestar humano, ni crecimiento económico sostenible.
En Cuba, el Día Mundial del Agua se vive con la certeza de que el recurso es estratégico. Más de seis décadas de inversiones han levantado 230 presas y cientos de micropresas. Hoy, el 97% de los cubanos accede a agua potable, cifra que coloca al país entre los más avanzados de América Latina. Aun así, las autoridades reconocen que los desafíos no están resueltos.

El balance del Instituto nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) en 2025 mostró avances: más de 2 millones de habitantes beneficiados, alrededor de 650 equipos de bombeo repuestos y 280 obras terminadas. Sin embargo, también revelaron desigualdades: más de 30 cabeceras municipales aún dependen de sistemas familiares o pipas. El reto es claro: garantizar que el agua llegue con calidad y estabilidad a cada hogar, incluso en medio de sequías.
La provincia tunera vive esta conmemoración con la mirada puesta en sus propios sistemas de abasto. La capital municipal necesita alrededor de 700 litros por segundo para cubrir la demanda, pero en los últimos meses apenas se han bombeado unos 475 litros.
El agua que se bombea y la que se pierde: claves del abasto en Las Tunas
El abasto de agua en la provincia de Las Tunas continúa siendo uno de los temas más sensibles para la población. A pesar de un año 2025 favorable en cuanto a precipitaciones y de inversiones significativas en equipamiento e infraestructura, las limitaciones técnicas, energéticas y las ilegalidades en las conductoras mantienen tensiones en varios territorios.
A estas limitaciones se sumó la sistemática caída del Sistema Electroenergético Nacional, que afectó el bombeo en varias estaciones y redujo la estabilidad del servicio. Sin embargo, las lluvias de la última semana han permitido recuperar niveles en los embalses y mejorar la distribución, lo que se traduce en un alivio para comunidades que habían sufrido la escasez.
El Día Mundial del Agua en Cuba y en Las Tunas se celebra reconociendo lo alcanzado y enfrentando lo pendiente. Las cifras muestran avances, pero también señalan las brechas que aún existen.
Conmemorar significa trabajar: reparar bombas, sustituir tuberías, ampliar redes y, al mismo tiempo, exigir conciencia ciudadana para evitar derroches e ilegalidades. Porque solo con esfuerzo colectivo el agua llegará a cada hogar, y la igualdad que proclama la ONU será una realidad tangible.
Galería de imágenes
Por Karla Salgado Domínguez /Estudiante de Periodismo













