La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova, denunció que tras la muerte de Epstein en su celda en 2019, la respuesta institucional en Estados Unidos parece orientada a cerrar el tema rápidamente para proteger a las figuras involucradas.
La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova, denunció esfuerzos sistemáticos para encubrir la información contenida en los archivos del financista estadounidense Jeffrey Epstein en lugar de investigar los delitos a fondo. Zajárova calificó el material como una base monstruosa que evidencia cómo las fuerzas liberales consolidan antivalores a nivel político y estatal.
La diplomática afirmó que los documentos revelan que cruzan todos los límites respecto a la protección de la infancia, permitiendo abusos atroces que incluso han intentado normalizarse mediante actos legislativos en Occidente.
La funcionaria subrayó que, tras la muerte de Epstein en su celda en 2019, la respuesta institucional en Estados Unidos parece orientada a cerrar el tema rápidamente para proteger a las figuras involucradas. El Ministerio de Exteriores ruso realizó un análisis profundo de estos materiales, concluyendo que la red de tráfico sexual de menores operaba con una impunidad que solo es posible bajo estructuras de poder consolidadas.
La publicación de estos archivos el pasado 30 de enero sacó a la luz la magnitud de los abusos cometidos entre 2002 y 2005, donde decenas de víctimas, algunas de apenas 14 años, fueron reclutadas mediante esquemas de conspiración financiera. Moscú ratificó que el caso Epstein no es un hecho aislado, sino una muestra de la degradación moral en ciertos sectores de la élite política estadounidense.
Previamente, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, rechazó de manera tajante las informaciones difundidas por medios occidentales que intentan vincular a los servicios de inteligencia de Rusia con el fallecido pederasta Jeffrey Epstein.
Peskov afirmó que tales mensajes carecen de cualquier fundamento real y que no pueden ser comentados de manera seria debido a la falta de rigor en las versiones sugeridas. Esta respuesta surge tras los señalamientos del primer ministro polaco, Donald Tusk, quien insinuó nexos entre el magnate y Moscú sin presentar pruebas, lo que fue calificado por el Gobierno ruso como una maniobra desesperada para politizar un caso criminal que involucra directamente a las élites de poder en Estados Unidos.
Por otra parte, el director del Fondo Ruso de Inversión Directa, Kiril Dmítriev, denunció que estas acusaciones forman parte de una narrativa de desinformación diseñada para desviar la atención de los verdaderos beneficiarios de la red de tráfico sexual. Dmítriev propuso de manera sarcástica investigar los posibles lazos de parentesco entre el propio Tusk y el controvertido financiero estadounidense, subrayando que el intento de involucrar a Rusia busca diluir la gravedad de las evidencias encontradas en los materiales del caso.
Moscú realizó un énfasis en que Epstein operó con total libertad durante décadas bajo el amparo de estructuras estadounidenses, país donde se cometieron los delitos de conspiración y abuso contra menores. Para el Gobierno ruso, vincular estos crímenes con sus servicios especiales es un intento de la Administración de Donald Trump y sus aliados europeos por ocultar la magnitud de los 3,5 millones de archivos recientemente publicados por la Fiscalía de Nueva York.
Epstein, quien enfrentaba penas de hasta 40 años antes de muerte en una celda de Manhattan en 2019, lideró una red que victimizó a decenas de menores entre 2002 y 2005. Con la publicación de más de 2.000 videos y 180.000 imágenes, el Kremlin ratificó que el foco de la investigación debe permanecer sobre los responsables directos en Occidente y no utilizarse como una herramienta de guerra psicológica contra la nación euroasiática.
Tomado de TeleSUR



