El Honduras Gate y la ultra derecha

Si aún quedaba alguna duda sobre el peligro del ascenso de la ultra derecha en el mundo, y en particular en Nuestra América, pues ya está disponible la confirmación del problema: el Honduras Gate, los audios oportunamente certificados, que aluden a dicho país por el protagonismo de figuras del espectro político hondureño, que fueron pillados hablando más de lo que pueden admitir públicamente.

Esto último, de ser pillados, se desprende de los audios, fechados entre enero y abril del 2026, extraídos de WhatsApp, Signal y Telegram. Ciertamente es difícil conocer cómo se hicieron públicos, pero a los efectos políticos, esto es realmente irrelevante.

Lo que cuenta es lo que develan las conversaciones del ex presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, con sus interlocutores, afirmando concretamente que se piensa crear una suerte de “célula informativa”, nada menos que para erradicar en Nuestra América, el “comunismo y la izquierda malvada”, es la consigna motivacional.

Es absolutamente impensable que el Honduras gate exista si detrás no estuviera el gobierno estadounidense, específicamente Mr. Rubio. Porque en todo caso, las muestras de total obediencia de lideres como Milei, o las del actual mandatario ecuatoriano, por solo citar dos ejemplos, responden mucho más a su alineación con lo que dictan desde el Departamento de Estado, y menos, a espurias motivaciones o coincidencias ideológicas.

Menos ideología, menos proclamas de alta política, lo que cuenta, lo que hay detrás del Honduras gate, es la instrumentalización de figuras políticas latinoamericanas, en función de los intereses imperiales.

El gobierno trumpista ha dado, en el año y poco que lleva funcionando, suficientes muestras de tratar de crear una entente, aprovechando el ascenso de la ultra derecha en algunos países latinoamericanos, como la mencionada Argentina, o gobiernos de debilidad y sometimiento extremo, como es el caso del ecuatoriano o el paraguayo.

Fresco aún, los ecos de un proyecto de dimensión institucional, cuando Trump reunió a un grupo de jefes de estado o gobierno, eventualmente afines, en una de sus instalaciones particulares, para dejar inaugurada oficialmente, una nueva etapa de sumisión bajo la lógica de la mencionada Doctrina monroista, presentándose en familia el así denominado “Escudo de las Américas”, seguro se recordará.

También, según los trascendidos disponibles de los audios del Honduras gate, aparece Israel, es decir el sionismo, algo diáfanamente admitido por el ex mandatario hondureño Hernández, quien en sus comentarios asegura que Netanyahu, gestionó y pagó, así dice, el acto magnánimo de Trump de indultar al hondureño, condenado a 45 años de cárcel, debido a sus vínculos con el narcotráfico.

¿Y qué pinta el sionismo en esta trama? Es una buena pregunta porque primero lo obvio, si hay anticomunismo, pues naturalmente hay pro sionismo, es casi inseparable el enfoque, y es pertinente que los crímenes de estos se solapen con cortinas de corte ideológico. Sin embargo, hay sobre todo algo mucho más terrenal, cuando se puede visualizar una suerte de operaciones de colonización israelita en algunas de las extensas y escasamente pobladas estepas argentinas, claro, de la mano del gobierno mileista en contubernio con gobernadores provinciales, vendidos al mejor postor.

En los audios Honduras gate, Hernández, quien se dice que ahora es el jefe tras bambalinas del gobierno hondureño, admite que la mencionada “célula informativa” es una idea de Netayanhu, con apoyo de la Casa Blanca, en principio financiada por el presidente “libertario” de Argentina; desde esta estructura se generarían noticias falsas, campañas de desprestigio de forma centralizada contra gobiernos de corte progresista en Nuestra América, y eventualmente influir en los procesos electorales de dichos países.

Según prometió Milei, entregará unos 350 mil usd, con el propósito de “extirpar el cáncer de la izquierda” en la Región. Francamente la cifra parece ridículamente absurda, a tenor por la enorme tarea que dicen desplegarán, nada menos que acabar con la izquierda, algo que nadie lo ha logrado, desde su existencia en la Región.

Dentro de los nadie se incluye por cierto a las dictaduras militares que asolaron Nuestra América, desde mediados de los años 70 y entrado los 80. También por esa época se procedió a organizar una fuerza de tarea, que, como se conoce, llamaron Plan Cóndor, en alusión a tan majestuoso animal, símbolo de los indómitos Andes, es decir, con epicentro en el sur del continente.

El Plan Cóndor, consistente en el intercambio de información y prácticas abusivas, propias de estas tiranías, dejó entre 60.000 y 80.000 personas asesinadas o desaparecidas, considerándose la época más oscura de la historia regional, solo superada por el latrocinio de la conquista y colonización de España.

Dado el eventual nivel de articulación, explicitados en los Honduras gate, algunos analistas lo comparan con el tal Plan Cóndor del pasado siglo, especie de Plan Cóndor 2.0, al pretender que opere en el torrente irrefrenable de las redes sociales digitales. La coordinación del Plan Cóndor 2.0 por demás, será probablemente mucho más opaca, por su propia naturaleza y lógica funcional, lo que constituye una paradoja, porque la que le precedió, fue implementada por los servicios de seguridad de las dictaduras involucradas, con el crucial auxilio de la CIA, pero inevitablemente dejaron suficientes trazas institucionales.

¿Quiénes serían las “victimas priorizadas” del Plan Cóndor 2.0?. A tenor por los propósitos concretos, más allá de la palabrería en modo orate de Milei, pues fundamentalmente aquellos lugares donde están calendarizadas elecciones y las actuales autoridades progresistas prevén mantenerse al frente de sus gobiernos nacionales. Está el inminente convite electoral en Colombia, donde emerge con una fuerza ensordecedora el candidato Iván Cepeda y en las elecciones de octubre también del 2026, en Brasil, donde Lula procura repetir su anterior victoria electoral del 2022.

Aunque no son mencionados, de seguro están incluidos en los propósitos de los Honduras gate gobiernos como los de México, y también lugares donde, aun con autoridades de derecha o ultra derecha, enfrentan enormes desafíos desde la oposición, o desde las organizaciones sociales, en algunos casos como el de Bolivia, en franca rebeldía contra el gobierno de turno. Los casos del correísmo en Ecuador o del candidato de izquierda peruano, Roberto Sánchez, probablemente están en la mira del Plan Cóndor 2.0, para desestabilizar, para impedir que accedan al gobierno, en resumen, todo muy democrático.

¿Y Cuba es mencionada? No, hasta donde se sabe, pero es prácticamente evidente. Si la motivación es “anti comunista”, y sobre todo si está al mando Mr. Rubio, pues naturalmente el objetivo final es desarrollar otro flanco para aislar a la Revolución cubana, tradicional propósito de todos los que han gobernando en EEUU desde 1959.

La ultra derecha en nuestra Región ha sido relativamente estudiada. Como tal, presenta un grupo de características, que le asemejan a los que actúan como especie de paradigmas ideológicos, tal el caso más emblemático del trumpismo, la versión estadounidense de este problema.

Las coincidencias van desde la retórica anticomunista, usualmente desembozada, no importa que revele su lógica anti democrática, es decir nada de multipartidismo por ejemplo, pasando por lo que ahora expone una de las verdaderas intenciones de los Honduras gate, es decir, los afanes imperiales de aprovechar la “admiración”/subordinación, de los ultraderechistas latinoamericanos, para desplegar con impunidad la Doctrina Donroe.

Otro aspecto de esta trama, es la imbricación inequívoca del crimen organizado, con la ultra derecha latinoamericana. Si, porque como se mencionó, el protagonista del Honduras gate, es el ex presidente Hernández, sentenciado por enviar no menos de 400 toneladas de cocaína a EEUU; pero también aparece Noboa, el ecuatoriano de apellido celebre, la familia más rica de esos parajes, entre otras razones por exportar opioides a Europa, encubierto en cajas de bananos. Y no se hable de Milei, el de la criptoestafa “Libre”, así el nombre de la susodicha criptomoneda, y que hasta el FBI investiga para no quedar mal, no porque piensen proceder con un aliado de la Casa Blanca.

Por allá en el gobierno de Trump, el caso que se une como cantado es el del propio canciller Rubio, cuyo cuñado estuvo unos añitos guardados por integrar un emporio de tráfico de drogas en la Florida. Y lo que pudiera ser una especie de pandillerismo con ribetes de oro, la familia presidencial, la de Trump, involucrado en sórdidos negocios que van desde evasión fiscal con mayúsculas, hasta tráfico de influencias y mercantilización de información privilegiada, nada del otro mundo, solo que el inquilino de la Casa Blanca aumentó su fortuna en más del doble en solo el primer año de este segundo mandato.

Impresiona como en una sola idea o proyección política se pueden sumar tantas atrocidades aquí exhibidas, y ni siquiera se mencionan todas. Asesinos sin escrúpulos, tanto por el lado sionista, como por el afán criminal de Mr. Rubio, pasando por la inmoralidad rampante de la que se ufana Trump, cuyo límite ético es el mismo, cualquier cosa que ello suponga, hasta la desfachatez de vender su propia tierra, su nación al que más pague, como ocurre en Argentina y sus estepas, o la propia Honduras, que mediante las llamadas ZEDE, exponen un caso único de sesión de soberanía casi absoluta.

La ultra derecha por demás, es la expresión gobernante del híper concentrado capital financiero, desde el que manda en Washington, el que seleccionó al Jefe Trump, pero que también incluye a los oligarcas bonaerenses, que por cierto, cotizan en la bolsa de Nueva York, o desde luego, los de Guayaquil (familia Noboa), para ajustar las menciones, a los países particularmente aludidos.

Con o sin Plan Cóndor 2.0 los desafíos de la izquierda en la Región son enormes, quizás como nunca antes. Porque estos son directamente proporcionales a los que tiene la ultra derecha en el poder, en un contexto donde pareciera que la dominación imperial, comenzó a resquebrajarse. Por eso es urgente mostrar sus verdaderas intenciones, divulgar sus fechorías, como las que muestran los Honduras gate.

Respecto a Cuba, ya se dijo, los Honduras gate asoman como otro frente al que darle seguimiento, no solo por nuestras necesidades de seguridad nacional sino en general, porque afecta directamente a nuestros naturales aliados, a los que pueden cooperar con la Isla, los que tienen la palabra de aliento cuando más se le necesita, los que conforman el núcleo duro, muchas veces sacrificado, de la solidaridad con la Revolución cubana. Esa es la tarea.

Tomado de Cuba Sí

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