Vivir con equilibrio para vencer el estrés

Con frecuencia afrontamos  una pesada carga laboral y al mismo tiempo damos  la cara a los disímiles retos del hogar repleto de responsabilidades materiales y afectivas.

Esto genera sin dudas elevados niveles de estrés disminuyendo al mismo tiempo productividad y eficiencia.

Con respecto a años anteriores el estrés se ha convertido en el denominador común de diversas enfermedades.

Este produce perturbación en la concentración y el comportamiento se desvía hacia actitudes depresivas o de irritación, lo cual afecta las relaciones familiares, personales o profesionales.
Quienes sufren de estrés crónico, son más propensos de padecer una variedad de enfermedades debido a que su sistema inmunológico se debilita.

La clave para mantener el estrés a raya está en una palabra: equilibrio.

Alcanzar un adecuado y feliz equilibrio entre los deberes laborales y domésticos es una meta ideal y al alcance de la mano.

Cuando los seres humanos, cualquiera sea su trabajo, mantienen una relación armoniosa entre estos dos aspectos serán más productivos y felices, faltarán menos al trabajo por razones de enfermedad y tienen más probabilidades de ascender en jerarquía y en el cariño familiar.

Para evitar el estrés se deben programar metas razonables.  Las responsabilidades hogareñas deben ser equitativamente distribuidas y perfectamente delineadas. Así se evitarán confusiones, recriminaciones o problemas más tarde.

Cada cierto tiempo es necesario tomar pequeños descansos pues ayudan a clarificar la mente, mejoran la capacidad para manejar el estrés y se toman buenas decisiones cuando se vuelve a la carga.

En situaciones de tensión donde quiera se presenten, siempre mantener la ecuanimidad, tomar otras opiniones en consideración y hacer concesiones cuando el caso lo requiera.

Resulta ineficaz acudir a los cigarrillos, las drogas o el alcohol. Ellos solo lograrán  incrementar los problemas.

Podemos combatirlo si mantenemos un estilo de vida saludable, una dieta balanceada, hacer ejercicios físicos, con hábitos de sueño para permitir el descanso del cuerpo e impedir el insomnio, reponer el desgaste de energía, tratar de mantener una postura optimista ante la vida porque no son los problemas los que nos estresan o afectan sino la forma en que los evaluemos
Cuidar el equilibrio de uno mismo es una señal de fortaleza y de inteligencia. Significa ganar la batalla contra el estrés.

(Visitado 15 veces, 1 visitas hoy)

Doraines Avila Hernández

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *