Saldo positivo para amantes y cultivadores de los géneros más disímiles tuvo en Las Tunas el Festival “Entre Música” de la Asociación Hermanos Saíz, AHS.
Virtudes y aspiraciones de un evento que se encamina a su décimo tercera edición se valoran por un asiduo participante a la cita tunera. Es Eduardo Sosa, trovador natural del santiaguero Contramaestre, cuya popularidad es grande en el país y se torna ferviente defensor de la labor cultural en las comunidades.
Por ello este cantautor es del criterio que, más allá de las virtudes del “Entre Música”, el festival debe salir de las instituciones del centro de la ciudad y llegar hasta los barrios periféricos e incluso hasta algunos de los municipios de la provincia.
Sosa alaba la cualidad de que el evento de Las Tunas aúna varias disciplinas. Por lo general, explica, la mayoría de los certámenes se dedican a un género en específico, pueden ser de trova, de música popular o de jazz, por ejemplo.
Sin embargo, el festival organizado por la AHS del llamado Balcón del Oriente permite la confluencia de todos a la vez, incluyendo el rock y la música clásica.
Pero es menester que los moradores de la localidad alejados de las locaciones que acogen a los músicos, dígase el Piano Bar o la Casa del Joven Creador, tengan acceso a ofertas como la del cuarteto de saxofones de Santiago de Cuba, presente en esta edición del “Entre Música”.
Son aspiraciones a las que no puede renunciar un festival que se despidió asegurando un sitio entre lo memorable de noviembre, si de cultura se habla.

