En trece secundarias básicas de la ciudad Las Tunas impartes clases jóvenes de la Universidad de la provincia. Entre ellos sobresale Claudia Carriles, quien ni la tesis de grado, para su licenciatura de economía, le impidió colaborar con esta tarea de impacto para la sociedad tunera.
Ella a pesar de su aparente timidez imparte clases de la asignatura matemática en la secundaria básica Wenceslao Rivero en el territorio. Los estudiantes comparten el criterio de la calidad de la docencia, y la preparación de esta joven, quien a la par lleva sus otras actividades universitarias.
“Cada día me organizo, según el horario de las clases en la institución de la educación media y por las tardes realizo las otras actividades. En la noche trabajo en la tesis y también asisto una vez a la semana a un encuentro de preparación metodológica que desarrollan metodólogos del sector educacional”.
Para ella la docencia es un reto, más cuando trabajas con estudiantes en la edad comprendida entre los 12 y 15 años,” quizás por eso me entiendo mejor con ellos”, resalta Claudia.
Recientemente fue abanderado un contingente integrado por 100 estudiantes de la Universidad de Las Tunas, quien dieron el paso al frente en esta misión” Educando por amor” que constituye una alternativa que se puso en práctica en la provincia para suplir el déficit de profesionales en este sector.
Por Yelenis Fernández García

