Un día para luchar por la solidaridad

Pocas naciones han asumido la solidaridad como una práctica habitual tanto en la política como en su vida diaria como lo hace Cuba. Por ello en el marco del Día Internacional de la Solidaridad Humana el homenaje a los últimos colaboradores de la salud que participaban en el Programa Más Médicos en Brasil, constituye el mejor homenaje a esta fecha.

La celebración de este día a nivel internacional llegó después que los líderes mundiales adoptasen los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que constituyen un programa nuevo e inclusivo, asumido por las Naciones Unidas como una herramienta más para luchar por la erradicación de la pobreza, la protección del planeta y la lucha por garantizar la dignidad para todos sus habitantes.

Los habitantes de la Mayor de las Antillas tenemos una deuda de gratitud con muchos pueblos del mundo, cuyos hijos desempeñaron un papel fundamental desde el mismo proceso de conformación de la identidad y nacionalidad cubanas.

Es el caso del Mayor General Máximo Gómez, dominicano de nacimiento, del también Mayor General Carlos Roloff, nacido en la Varsovia polaca, o del norteamericano Henry Reeve, brigadier de las guerras de independencia bautizado por los cubanos como “El Inglesito” y tantos miles, quienes a pesar de haber nacido en otras latitudes, no cejaron en dedicar su vida para luchar junto a los cubanos contra el colonialismo español y por la instauración de una república libre e independiente.

De hecho no existe una sola etapa en la historia nacional que no haya contado con destacadas figuras, nacionales o foráneas, que fueron exponentes de la solidaridad y el internacionalismo.

Entre ellos sobresalen Pablo de la Torriente Brau, luchador cubano a favor de la República española y el argentino-cubano Ernesto Che Guevara de la Serna, considerado por como el más fiel exponente de la solidaridad y el antiimperialismo durante el pasado siglo en el continente.

Para los cubanos la solidaridad es, desde el año 1959, piedra angular de la política exterior en sus relaciones con los países, especialmente con aquellos que aún luchaban por su liberación del colonialismo y el neocolonialismo.

Las misiones militares, médicas y educativas cubanas en el África austral sentaron el precedente de un nuevo tipo de relación y desempeñaron un papel determinante en la eliminación del Apartheid y la independencia de países como Argelia, Guinea Bissau, el Congo, Tanzania, Angola, Namibia, Somalia, Etiopía y Sudáfrica.

El método cubano “Yo si Puedo” constituye un ejemplo de lo que la voluntad política y el talento pueden hacer en función de concretar las metas del milenio. Datos conservadores revelan que gracias a este sistema, elaborado por la profesora Leonela Relys, más de ocho millones de personas en el mundo han aprendido a leer y a escribir y otros miles más han profundizado sus conocimientos para obtener mejores condiciones de vida y oportunidades de trabajo.

Sin embargo, quizá la definición más precisa del término solidaridad sea la expresada por el líder histórico y Comandante en Jefe de la Revolución cubana Fidel Castro Ruz, cuando a finales de agosto de 2005 durante la formación del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias, Henry Reeve, expresó que los cubanos no iban a ofrecer sobras sino a compartir lo que tenemos.

En aquella ocasión Cuba brindó su ayuda desinteresada al gobierno de los Estados Unidos que había sufrido los embates del huracán Katrina en gran parte de los estados del sur, ocasionando miles de muertos, heridos y cuantiosos daños materiales.

Aunque la ayuda nunca fue aceptada, la Henry Reeve prestó su primera misión en octubre de ese mismo año asistiendo a los damnificados del terremoto de Pakistán, y después continuaría ofreciendo sus servicios especializados en Angola, Haití, Chile y Guatemala hasta completar más de una veintena de países.

Sus misiones han nutrido de un invaluable conocimiento y experiencia a sus integrantes, quienes fueron los héroes en la lucha contra el peligroso brote del Ébola de 2014. Su ayuda reconocida por la Organización Mundial de la Salud, fue indispensable para controlar la situación en Sierra Leona, Liberia y Guinea.

El Programa Más Médicos concebido para garantizar un servicio de salud gratuito y de calidad en comunidades rurales y difícil acceso, favelas y comunidades indígenas, posibilitó que más de 700 municipios brasileños accedieran por primera vez a los servicios un médico, sin embargo, las declaraciones irrespetuosas del presidente Jair Bolsonaro provocaron la decisión del Ministerio de Salud cubano de retirar a sus colaboradores.

Cuba tiene muchas experiencias que aportar en materia de salud y educación, pero su historia reciente también ofrece ejemplos de importantes aportes en los campos de la colaboración científica, la construcción, la prevención contra desastres naturales y la protección del medio ambiente.

El espíritu solidario de su pueblo y su gobierno constituye su principal aval para continuar avanzando en la lucha por un mundo más justo, solidario y equitativo.

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Yoe Hernández González

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