Si un saldo positivo tuvo el intercambio didáctico efectuado por el virtuoso tresero Pancho Amat con creadores de Las Tunas fue, sin dudas, el contribuir a fortalecer la identidad musical cubana.
El encuentro tuvo lugar en la Casa de la Música Emiliano Salvador, de la capital tunera, e hizo trascender temas tan importantes como la significación de que en la actualidad muchas escuelas de arte del país hayan incluido el tres como uno de los instrumentos a estudiar.
Trascendió la necesidad de que se incluya en la enseñanza académica el legado de los cientos de treseros empíricos de nuestro país y se conjugue con el plan docente de la especialidad, toda vez que se trata de una carrera musical eminentemente cubana.
El tres es un instrumento nacido en nuestra tierra y las asignaturas teóricas deben adecuarse a esa realidad, recalcó en repetidas ocasiones Pancho Amat. Los músicos que lo acompañaron mostraron como en sus arreglos combinan cadencias de la trova y el son, gracias al protagonismo del propio tres y otros instrumentos de cuerda como la guitarra.
Amat reveló en Las Tunas que fue aquí en el año 1973 donde decidió dedicar todas sus energías creativas al tres, pues en esa ocasión vino acompañando a Omara Portuondo y fue el guitarrista de esta cantante quien lo animó a incursionar en la ejecución del instrumento de marras.
Desde entonces y hasta hoy, Pancho se ha dedicado exclusivamente a desgranar acordes salidos de las cuerdas del tres y a difundir el resultado de su empeño por toda Cuba y el mundo. Un afán que habla de su amor por la identidad musical de la nación.
Por Anibys Labarta García

