Por esta época del año se reportan eventos tropicales asociados a lluvias en Cuba. Se favorecen así las condiciones medioambientales para la proliferación de vectores. Y justo ahí es el punto de reflexión: la vigilancia no debe descuidarse ante la presencia del mosquito aedes aegypti.
Autoridades sanitarias del territorio anunciaron, en exclusiva a esta reportera, que “la situación epidemiológica de la provincia de Las Tunas es estable y sin trasmisión de dengue”, aunque sí se reportan casos aislados, según puntualizaron.
Municipios como Jobabo, Manatí y la ciudad capital marcan la focalidad del mosquito aedes aegypti. Por ello, las acciones de control y saneamiento ambiental en centros laborales y residencias por estos días del año.
El dengue a -diferencia de otras arbovirosis que transcurren con sus habituales síntomas- tiene complicaciones mayores con riesgos para la vida. De manera que cumplir con las indicaciones de los especialistas, que insisten en eliminar los criaderos potenciales del mosquito, y apoyar la campaña antivectorial en cada local a chequear, es un imperativo.
Los meses de marzo, abril y mayo son decisivos para el control y la erradicación de este vector que trasmite, además, enfermedades como el Zika y el chikungunya. Sólo así tendremos un año más tranquilo, si de salud se trata.
Indicaciones sanitarias puntualizan que, ante cuadros febriles, el deber ciudadano es acudir al médico.
La intención es, desde ahora – previendo situaciones epidemiológicas complejas en la temporada de verano- preservar la salud y la vida.

