Tiene la luz de la vida en sus ojos, a pesar de los obstáculos. Regala risas, regala alegría. De eso bien saben quiénes hasta su encuentro llegan.

Insistió en una poesía la anfitriona, fragmentos de “Los Zapaticos de Rosa”, de José Martí:
“Vaya la niña divina,
dice el padre y le da un beso,
vaya mi pájaro preso
a buscarme arena fina”.
Rocío forma parte de los ochos pequeños que habitan en la Casa de Niños Sin Amparo Familiar, del reparto La Victoria, en la provincia de Las Tunas. En ella, recibió a trabajadores del Banco de Crédito y Comercio (Bandec) del territorio, con sus sorpresas infantiles.
“Es una realidad que nos conmueve el corazón. Es la segunda vez que llegamos a este sitio y la experiencia nos ha encantado. En esta oportunidad, con el esfuerzo de los trabajadores y todo el colectivo, hemos traído un donativo (juguetes), para celebrar junto a ellos el Día Internacional de la Infancia”, apunta Rodolfo Lester León Jiménez, especialista en Comunicación de Bandec.
“Estamos juntos todas las horas del día, en función de sus necesidades y atenciones. Somos una gran familia”, destaca en la conversación Mercedes Barreda Osorio, directora de la Casa de Niños Sin Amparo Familiar.
Un acto de amor y de solidaridad, una celebración cuando este 1 de junio toda Cuba festeja el Día Internacional de la Infancia, que marca el calendario de esta nación, desde el año 1963.

