Intensas jornadas han reunido en la capital cubana, La Habana, a 605 diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular, para debatir en diez comisiones permanentes de trabajo, el proyecto constitucional de Cuba.
Entre los puntos neurálgicos, sobresalen las preocupaciones sobre la concentración –ilícita- de riquezas. Varios criterios anunciaron que debía modificarse el artículo y, entre las propuestas más inteligentes e interesantes, despuntó el hecho de que quien más acumule riqueza, más aporte al fisco.
También trasciende el pronunciamiento colectivo por la autonomía de los gobiernos municipales. El objetivo es estimular, desde la base social, mayores ingresos en el territorio y cada demarcación.
Quizás entre los artículos modificables más comentados en las calles cubanas está el hecho de que la Constitución de la República de Cuba, en su proyecto, anuncia que el “matrimonio es la unión de dos personas”; no se especifica ya “unión de un hombre y una mujer”. Justamente, porque esas son las rutas en las que se encamina la nación, como otras muchas, en la igualdad y el respeto de género.
La salud, la educación, la informatización… y tantas glorias cubanas, continuarán en el centro de defensa cubana.
Miguel Díaz- Canel Bermúdez, presidente cubano, anunció que la batalla contra la corrupción, contra cadenas delictivas, a cuenta de recursos subsidiados por el Estado continuará; así como el combate contra las manifestaciones mal hechas.
Entre el 13 de agosto y el 15 de noviembre corresponde el proceso de consulta popular del Proyecto de Constitución de la República de Cuba.
Fortalecer la unidad de los cubanos en torno a la Revolución, es el objetivo de este proceso. Es un ejercicio de participación directa del pueblo, de participación activa y consciente, dijo Díaz- Canel.
Las conquistas son el resultado, como enfatizó el presidente cubano, de nuestros antepasados. Luchar es la palabra de orden en este Primer Período Ordinario de Sesiones de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional.
La Constitución ha de responder a las necesidades de la sociedad cubana y así trascendió en estos encuentros entre parlamentarios.

