Reorganiza Cuba su economía cuentapropista

Desde el pasado mes de diciembre, específicamente el día 7, entraron en vigor normativas que regulan en Cuba el trabajo por cuenta propia. Entre las novedades que se apuntan en las regulaciones figura la habilitación de una cuenta bancaria fiscal para algunas actividades específicas.

“Esta cuenta bancaria fiscal se establece para las actividades cuentapropistas de arrendamiento de viviendas, habitaciones y espacios, paladar, cafetería y servicios de bar y recreación, así también como los servicios constructivos”, especifica Bárbara Martínez García, especialista de Atención al Contribuyente, de la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) en Las Tunas.

Los criterios inclinan balanza de uno y otro lado.

“No creo que nos vayan a beneficiar mucho los nuevos cambios”, apunta Bárbara Yasmín Feria, cuentapropista que radica en una de las cafeterías del Reparto Buena Vista.

“El avance tecnológico es importante y por ahí vamos, con el uso de tarjetas bancarias en función de esta cuenta fiscal. Además, creo que el país necesita reorganizarse porque están confluyendo varias modalidades de trabajo en Cuba”, aclara Ángel Hugo Curbelo, propietario de un negocio de cafetería.

En función de que los trámites y operaciones sean más viables para cuentapropistas, la banca electrónica cubana, con marcado auge en el país, ofrece oportunidades nada descartables.

“Es un desarrollo lo que estamos experimentando con estos cambios. No se usa dinero efectivo. A través de la tarjeta se hace todo tipo de transacción”, declara Jorge Luis Tamayo Comendador, dedicado a la gastronomía cuentapropista.

Pero, ¿cómo son estos depósitos? ¿Qué porciento de la economía del negocio ha de estar en cuenta bancaria fiscal?

“Se debe depositar en el banco dos veces la cuota mínima, que es a lo que los trabajadores llaman patente. Luego que se notifica esta cuenta bancaria fiscal, tienen 30 días para abrirla, luego de que la ONAT lo notifica; posteriormente, 90 días para depositar en el banco estas dos cuotas mínimas. Una vez que la cuenta bancaria fiscal está abierta, se debe depositar el 65% de los ingresos del mes anterior y tener en su negocio el 35% de estos ingresos”, así explica Mayara Pupo Pérez, funcionaria de Atención al Contribuyente de la ONAT provincial.

Estos son parte de los cambios que promueve Cuba para el trabajo autónomo en la Isla. Es el cuarto proceso de perfeccionamiento del sector no estatal, desde que surgiera hace poco más de 10 años. Encaminar la economía nacional y su dinámica acertadamente es el objetivo de estas normativas.

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Natasha Díaz Bardón

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