Nunca te olvides de sonreír, porque el día que no sonrías estarás perdido. Fue esa una expresión del genial e inolvidable Charles Chaplin y es la máxima que inspira a los participantes del IV Taller Internacional de Payasos que se desarrolla en Las Tunas.
Dibujar en los labios de los espectadores y asistentes al evento una sonrisa que dure para siempre deviene pretensión de sus protagonistas. Sus organizadores aseguran que no existe nada más intensamente vital que reír y por ello es ese el regalo que deciden ofrecer a quienes los siguen, ya sean homólogos o sencillamente formen parte del público.
Para perfeccionar su labor en el empeño de provocar hilaridad y también motivar a la reflexión, el Taller de Payasos prioriza los intercambios técnicos, cuyo resumen de resultados realizan tras varias sesiones de trabajo. Estos encuentros son útiles para todos y en especial para los alumnos de actuación asistentes, según observaciones de Omar Valiño, director de la Revista “Tablas”.
También el certamen deviene contexto idóneo para interiorizar en el tema de la labor comunitaria. En tal sentido, el grupo argentino “Matemurga”, dirigido por Edith Scher, comparte su experiencia del llamado teatro de vecinos para vecinos en los barrios.
El propósito del colectivo bonaerense es conminar, a través del arte, a la transformación positiva de las comunidades, algo que aprecian sus integrantes en el accionar de la agrupación anfitriona “Teatro Tuyo”.
De igual manera las obras “Lucidez” de Amares Social Clown, de Uruguay; “Chi Chón el payaso” y “Cuentos para dejar de dormir” de los grupos colombianos Ñame Ñame y Labaclown; “Rupestre”, de Tropa Cachivaches y “La creación del mundo” de la compañía Atanasia, ambas de México; “Natación sinCLOWNnizada” de Niunpaloal¨arte, de España y “Clowntivante”, de la Asociación Cultural Irreal Teatro de El Salvador contribuyen a la consolidación de loables sentimientos y conductas paradigmáticas en el auditorio.
Asimismo las agrupaciones cubanas, entre las que sobresalen “El Mirón”, “Teatro de las Estaciones”, “Carpandilla”, “Teatro Papalote” y la Compañía “Variedades” refuerzan en cada pieza cualidades como el altruismo, la solidaridad, el valor de la perseverancia y la voluntad.
Encabezados por “Teatro Tuyo” emerge este taller cual muestra de la verdadera esencia del clown: aleccionar a partir de la sonrisa como pretexto. En aras de lograrlo es menester el dominio de las técnicas inherentes al género y los ejercicios concebidos con ese propósito constituyen plato fuerte de la cita.
Lo teórico y lo práctico van de la mano, beneficiando a todos: artistas y espectadores. Las salas teatrales no son las únicas sedes pues el evento anda en las calles y se agradece. Por todo ello esta cuarta edición del Taller de Payasos ya está haciendo historia, lo cual se convierte en la mejor garantía para la celebración del primer lustro de un evento que, a todas luces, nació con buen tino.

