La discusión del actual proyecto de nueva constitución de Cuba, llegó a su etapa final en Las Tunas y con ello, los encuentros efectuados en centros de trabajo, comunidades, escuelas y otros escenarios.
Para ese significativo ejercicio la población contó con más de 28 mil 600 ejemplares los que se comercializaron por la Empresa de Correos y todas sus unidades y estanquillos de prensa de la provincia en formato de tabloide de 32 páginas para su estudio.
Esencial fue la participación de la ciudadanía en este proceso, sobre todo por las más de 45 mil propuestas generadas durante las cinco mil 986 reuniones previstas en la provincia, con un 90 por ciento de asistencia.
Opiniones disímiles, dudas, eliminaciones, propuestas enriquecedoras y otras modificaciones y adiciones importantes emergieron de cada consulta popular.
De los temas más recurrentes en estos debates resaltaron los títulos referidos a los deberes, derechos y garantías de los ciudadanos, la estructura del Estado, así como los fundamentos económicos y políticos de la nación y el acápite concerniente a los órganos locales del Poder Popular.
También los planteamientos reiterados estuvieron vinculados al reconocimiento del matrimonio igualitario, como expresión de la equidad social; así como aquellos relacionados con los tipos de propiedad y la posibilidad para los cubanos de dentro y fuera de la isla de participar en el proceso inversionista nacional.
Otros criterios expresaron la necesidad de que exista el derecho a la asistencia jurídica, pero desde el momento de una detención, así como al testamento vital. Fueron reiteradas, además las opiniones acerca del periodo de mandato del presidente, la autonomía de la asamblea municipal y la designación del gobernador provincial.
El texto constitucional que se discutió define sin dudas, la actualidad y el futuro previsible de toda una nación socialista.
Este ejercicio democrático, del cual hemos sido partícipes más de siete millones de cubanos, resalta como referencia para el mundo por nuestro respaldo en la elaboración definitiva de la Carta Magna y la construcción del presente y futuro de la nación.
Al cierre de la primera etapa se reconoció al equipo que laboró en la recepción y procesamiento de las propuestas, adiciones y modificaciones del documento. También fueron estimulados los organismos que colaboraron en el ejercicio de consulta en el que participaron más de siete millones de cubanos.

