Se acerca la Feria del Libro en nuestra provincia y en este escenario siempre estamos llamados a pensar, una vez más, en la importancia de los libros y la literatura para la formación de las nuevas generaciones. Hablo de la necesidad de mostrar y consolidar los valores propugnados por José Martí en La Edad de Oro.
Este es un texto que debe habitar en cada hogar cubano como baluarte de nuestros valores, identidad y respeto por la figura del Apóstol quien armó esta revista, que luego fue un libro, en circunstancias excepcionales.
Algunos intelectuales de la época criticaron a Martí por emprender la publicación de La Edad de Oro, pues no entendían que a uno de los más notables escritores de Hispanoamérica le fuera posible derivarse hacia las necesidades de una obra para niños. Después de leer la revista tuvieron que reconocer el valor de la propuesta -destaca en Los rostros de La Edad de Oro Martha Fuentes Lavaut.
En el propio 1889, cuando vio la luz, dejó de publicarse pues el editor le exigió a Martí que hablara del temor de Dios y declara que la abandona en carta a su amigo Manuel Mercado, del 26 de noviembre de 1889: “a pesar del amor con que la comencé, porque, por creencia o por miedo de comercio, quería el editor que yo hablase del “temor de Dios”, además, en la contracubierta aparecían anuncios comerciales y, según diversos estudiosos, esto también pudo mediar en la determinación de Martí de no continuar la revista.
En Los rostros de La Edad de Oro su autora realiza un minucioso recorrido por las diferentes ediciones, formatos y facturas en que ha sido publicada la revista haciendo énfasis en sus ilustraciones: procedencias, motivaciones, autores y técnicas artísticas.
Casi podríamos asegurar que ha tenido el récord en publicaciones, reimpresiones, con ilustraciones originales, en blanco y negro, a color, sin ilustraciones, o con la presencia de la obra artística de nuevos creadores. Ha sido traducida a más de 13 idiomas, en cuentos sueltos, en selecciones, o en toda su extensión, con ediciones facsimilares o no, o sea que la variedad de la forma de presentación le ha permitido trascender y ser leída por un amplio espectro de público, no sólo el infantil al que también se le han ofertado versiones para colorear o versiones en miniatura.
En julio de 2019 La Edad de Oro cumplirá 130 años y con motivo de este aniversario, en Bohemia la revista cubana de actualidad general, fundada en 1908, Lucía Sanz ha publicado en tres entregas el llamado FILATELIA: Buscamos oídos receptivos pues considera que a pesar de José Martí ser una de las figuras más filatelizadas en la Mayor de las Antillas a su literatura infantil en la filatelia, no obstante su riqueza y valores perdurables, solo se le han dedicado dos emisiones.
Una de ellas estuvo dedicada a conmemorar el centenario de La Edad de Oro. El sello, con un valor facial de cinco centavos, comenzó a circular el 20 de diciembre de 1989, reproduce la portada común a todas las ediciones. El sobre de primer día posee un elemento que le confiere elegancia: el caché reproduce en alto relieve, una de las ilustraciones del cuento “Nene traviesa”. En el caso de la segunda, nombrada Cuentos Infantiles de La Edad de Oro, comenzó a circular el 20 de julio del año 2000.
Sanz sugiere: Nuestra Administración Postal podría confeccionar varias emisiones de sellos donde se reflejen las obras presentes en La Edad de Oro ya sea mediante escenas significativas, principales personajes, recreaciones de los cuentos. Una excelente opción sería convocar a un concurso nacional en el que participen niños y adolescentes. Estamos convencidos de que en sus dibujos con el empleo de diferentes técnicas? brindarán un aire renovador y fresco, del cual está muy necesitado nuestra Filatelia. La reproducción de piezas de importantes artistas de la plástica nacional, o tal vez un concurso en esa categoría. A las estampillas bien podrían sumarse tarjetas, aerogramas, formatos especiales…
Pero el maravilloso mundo de este libro para ser homenajeado y difundido como se merece debe comenzar por las manos que compran y los labios que leen para poder responder al llamado a los oidos receptivos.Muchas veces nos dejamos llevar por el aspecto multicolor de un libro o algun otro rasgo que nos deslumbre, y no desdeñamos la belleza,pero seamos responsables de guiar a los más jóvenes, siempre, en el camino de la utilidad de la virtud.Apostemos en cada Feria del Libro por La Edad de Oro y su eterna búsqueda del conocimiento, del amor y la justicia.
Por Tahaní Martínez Rivero

