Un príncipe que nos legó el reino de su voz

El mes de mayo en su sexto día en el año 1995 vio desaparecer  a Barbarito Diez El principe del Danzón. Según ECURED este artista no tuvo una formación musical académica, no tocaba ningún instrumento, pero su inigualable voz y sus interpretaciones musicales lo convirtieron en ídolo público, su voz inmortalizó páginas musicales como Martha del compositor Moisés Simons, Lágrimas Negras, Olvido, Juramento, El que Siembra su Maíz de Miguel Matamoros, entre otros.

Al fallecer cumpliría ya 86 años el 4 de diciembre, contaba con las distinciones “Por la Cultura Nacional” y “Raúl Gómez García”, además de la medalla “Alejo Carpentier” y la Orden “Félix Varela” de Primer Grado”, entre muchos galardones, reconocimientos y trofeos. Toda una vida por su firme calidad entroncó con lo mejor de nuestra tradición musical.

En honor a la memoria de Barbarito Diez, en el municipio de Manatí se construyó un monumento situado en el parque José Martí Pérez de dicho territorio, además de una casa para su descanso que, actualmente, es la Casa de la Música “Barbarito Diez”.

Intelectuales, artistas y familiares de Barbarito Diez propusieron en el 2014, en Las Tunas, convertir en museo la casa del reconocido intérprete cubano ubicada en la localidad de Manatí, donde vivió gran parte de su infancia y comenzó su carrera musical. Pablo Diez aseguró que la familia tiene el propósito de contribuir al patrimonio de la institución con fotografías, partituras y piezas de valor histórico, además de que la edificación pudiera ser declarada como un sitio patrimonial por la relevancia de Barbarito para la cultura nacional -según la AIN.

Justamente al norteño municipio de Manatí, otrora próspero central azucarero, vino a vivir en su más temprana infancia el llamado Príncipe del Danzón, allá por el año 1913 cuando solo llevaba un año de explotación el ingenio de marras. Es por todo ello que, hace trece años, se honra a esta figura del olimpo musical cubano en los predios donde vivió y hasta aquí llegan artistas de diversas partes del país para defender la música cubana, de la mano del presidente del certamen, Pablo Diez, hijo de Barbarito y director de la orquesta que lleva su nombre-refiere la periodista de TunasVisión  Anybis Labarta en el artículo Barbarito Diez y el festival que lo honra.

Precisamente, en el 2017, la agrupación que lleva su nombre llegó a su aniversario 50 y en el Festival de Música Popular volvió a ser protagonista del evento y a contar con la guía del Premio Nacional de Televisión, José Ramón Artigas, en la dirección de todos los espectáculos artísticos. Desde que en 2002 la agrupación volviera a los escenarios, uno de sus principales objetivos ha sido retomar el repertorio que popularizó Barbarito Diez.

Para orgullo de todos los tuneros, desde nuestra tierra, en la edición del Festival Barbarito Diez, en el 2012,  se propuso la  proclamación del Danzón como Patrimonio Cultural de la Nación. Este acontecimiento tuvo lugar en Matanzas el domingo 24 de noviembre de 2013 por los aportes de este ritmo a la nacionalidad y cultura cubana. El arte hace imperecederos a los artistas. La voz de Barbarito surca el tiempo y con su melodía endulza la rutina que rápido marcha pero no olvida.

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Tahani Martínez Rivero

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