Tan solo lleva un mes como maestra y ya Anybis Morales Hernández reconoce que esta fue la elección perfecta.
“Esta experiencia de impartir clases a educandos de segundo grado no es nueva, yo realicé aquí mis prácticas en esta misma escuela y ahora soy una más del colectivo que me acogió y me han dado mucho apoyo, estoy muy agradecida.”
¿Cómo fue para ti el primer día de este nuevo curso?
Estaba muy nerviosa, pero no dejé que los niños lo notaran, además ya había impartido clases durante las prácticas de cuarto año de la carrera. Hoy agradezco también a la familia que me está apoyando en todo momento. Son diez educandos y cada uno con su particularidad, pero se portan bien y es algo único verlos aprender los contenidos del grado.
¿Qué opinión te merece la profesión del magisterio?
Pienso que como dijera nuestro Apóstol José Martí “enseñar es lo más bello y honroso del mundo “. Es una tarea ardua donde uno nunca debe cansarse de estudiar, la superación es constante y el cariño hacia los estudiantes pienso debe ser esencial para desarrollarla mejor.
La educación debe recaer solo en la escuela ¿Qué piensas de eso?
No, es un trabajo de la familia, la sociedad y la escuela. Desde que nacemos estamos enseñándoles a nuestros hijos como se come, se viste, como hablar, comportarse. Todo eso junto a lo que nosotros en la escuela se enseñamos es imprescindible para lograr una formación integral del ser humano.
Esta joven recién graduada de la Escuela Pedagógica Rita Longa de Las Tunas reconoce que este curso escolar será inolvidable para ella. Consejos y experiencias matizan el comienzo de su vida laboral como maestra.

