En su poema Guitarra, nuestro Poeta Nacional Nicolás Guillén se acercó a la música cubana, a la identidad de esta Isla caribeña: Tendida en la madrugada, / la firme guitarra espera:/ voz de profunda madera/ desesperada./ Su clamorosa cintura,/ en la que el pueblo suspira,/ preñada de son, estira la carne dura./ Arde la guitarra sola,/ mientras la luna se acaba;/ arde libre de su esclava/ bata de cola.
Ese, el Guillén que puso su poesía a disposición de la identidad nacional, nació en Camagüey el 10 de julio de 1902 en el seno de una familia de clase media. Recibió una educación apegada a la religión católica y con su juventud comenzó a recibir nociones que le permitieron acercarse a la literatura y a los principales autores del llamado Siglo de Oro español.
Inició sus estudios de Derecho en La Habana, pero se vio obligado a abandonarlos por su posición económica. En la capital inicia su vida como escritor y trabaja en varios periódicos.
Motivos de son se convierte en su primer libro y sus versos logran una amplia acogida popular, convirtiéndose la publicación de ese texto en un verdadero acontecimiento cultural.
Luego llegan otros significativos volúmenes como Sóngoro cosongo, el cual es un canto profundo a sus raíces africanas, a la identidad del continente negro, cuya influencia cultural forma parte de nuestra nacionalidad.
Se convirtió en un poeta que denunció el papel de las transnacionales americanas en Cuba antes del triunfo revolucionario, esas que explotaban las riquezas del pueblo; e inolvidable es su conocida Elegía a Jesús Menéndez.
Luego de 1959 tuvo una vida muy activa y en 1961, al celebrarse el Primer Congreso de Escritores y Artistas de Cuba, se crea la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y se desempeñó como Presidente de la organización hasta 1985.
Fallece en julio de 1989 pero su obra aún permanece latente. El son del querer maduro, / tu son entero;/ el del abierto futuro, / tu son entero;/ el del pie por sobre el muro, / tu son entero…/ Cógela tú, guitarrero, / límpiale de alcohol l la boca, / y en esa guitarra, toca/ tu son entero.

