OSDE-Empresa: ¿Hacia dónde se mueve la balanza?

El perfeccionamiento del sistema empresarial cubano es un camino emprendido ya desde hace años. La etapa más reciente empezó en 2011, con transformaciones significativas en el funcionamiento de las entidades. Pese a las flexibilizaciones, la autonomía continúa siendo un tema que desata opiniones encontradas.

En el criterio de expertos y empresarios, las libertades parecen limitarse en el nuevo rediseño que sitúa a las empresas bajo el “tutelaje” de Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial (OSDE).

¿Para qué sirven las OSDE? ¿Hasta qué punto se han alejado de las funciones estatales a cargo de los ministerios? ¿Qué beneficios reportan para las empresas? ¿Cuánto deciden? ¿Es posible dirigir sin mandatar? ¿Son moldes para todos los sectores?

En busca de respuestas Cubadebate llegó hasta el Grupo Empresarial de la Informática y las Comunicaciones (GEIC) y conversó también con directivos de tres de las 13 entidades que hoy agrupa: Segurmática, Movitel y Radiocuba.

OSDE adentro…

El GEIC surgió en 2015, integrado por 17 entidades vinculadas a la informática y las comunicaciones. Y si bien nació para multiplicarlas, los números parecieran indicar otra realidad.

Amaury López García, director de Desarrollo, recuerda que cuando comenzaron a funcionar existían empresas que económicamente no estaban bien, elemento contrario a uno de los principios del perfeccionamiento que prohíbe operar con pérdidas. “No estamos para cerrar empresas, pero si no son capaces de sustentarse, no tiene sentido que se mantengan”.

Por eso, dijo, se cerraron dos, “pese a que se hicieron las acciones pertinentes para salvarlas”. Otra fue disuelta por déficit de mercado, en tanto Copextel pasó a integrar el Grupo de la Electrónica.

Mantener una estructura racional ha sido un propósito del GEIC, justo cuando la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo de los Lineamientos advierte sobre el exceso de plantillas en no pocas OSDE.

“Hemos tenido como máxima que nuestra misión es aportar valor a las empresas. Que lo que hagamos sea para que ellas vean que el grupo es importante. Con esa educación hemos trabajado, para que haya racionalidad”, comenta Lázara de la Caridad Chacón González, directora de Organización y Capital Humano.

En 2015 este grupo contaba con 88 trabajadores, y en la actualidad hay cerca de 100, tal y como se aprobó en la plantilla inicial.

“La mayoría de los trabajadores no provenían de las entidades agrupadas, ni del Ministerio de Comunicaciones, lo cual ha significado un reto, porque el entendimiento y conocimiento sobre las empresas hubiese sido más fácil”, opina López García.

Para evitar los excesos innecesarios el grupo determinó no tener estructuras en las provincias. Aprovechan las representaciones de empresas como Radiocuba, Desoft y Movitel, cuyos directores territoriales desempeñan dos roles a la vez.

¿Ministerios en miniatura?

Uno de los objetivos fundamentales del perfeccionamiento consiste en separar las funciones estatales de las empresariales, las que estarían en manos de las OSDE.

Los directivos entrevistados coinciden en que esas estructuras han resuelto problemas de atención a las empresas, en particular a las más pequeñas cuyas demandas eran muy difíciles de visualizarse, sobre todo a la hora de asignar los recursos.

“El ministerio era un aparato mucho mayor, más lento. El grupo es más dinámico y ajustado a las necesidades de las empresas. No obstante, se ha convertido en un generador de más información”, considera Raúl Chávez Cervantes, director general de Movitel.

De ahí que el GEIC sea visto como una “institución intermedia”, que duplica la burocracia, porque “a veces tenemos que rendir informes a la OSDE y al Ministerio”, comenta Juan Miguel Alonso Torres, al frente del área de Desarrollo de Segurmática.

El problema recae en que en el OSDE hay direcciones específicas para cada actividad, y no necesariamente tienen homólogas en empresas pequeñas  como Segurmática y Movitel.

“Y eso nos choca a veces, porque mandan a pedir las informaciones por diferentes lugares. Hay que estudiar otro mecanismo”, plantea la directora de Segurmática, Niurka Edith Milanés Sarduy.

“El OSDE, a mi entender, se hizo a imagen y semejanza del ministerio, casi todo coincide exactamente”, sostiene Carlos Arencibia, director técnico de Radiocuba.

A juicio de Félix Batista Díaz, director de Cuadro de GEIC, no se trata de  un ministerio pequeño, porque hay una relación más directa con muchos organismos. “Pero no deja de ser cierto que aún no se logra totalmente lo que se pretende con los Decretos 334, 335 y 336, en proceso de aprendizaje e implementación”.

“Creo que todavía está un poco confuso en todo lo que nosotros podemos proceder, influir e intervenir directamente en la empresa, y de qué cosa debemos desprendernos. Lo propio sucede en el caso del Ministerio con respecto a las OSDE”, argumenta.

Según Batista Díaz, se puede estar mitificando algo que solo lleva un tiempo en práctica. “Me parece que se le debe dar más tiempo, porque el éxito está en implementar lo refrendado en los decretos”.

Son temas que debe interiorizar las OSDE y también el entorno, de acuerdo con López García. “Pues nos piden una información, cuando ya la dimos a la ONEI, incluso cuando las propias empresas las reportan. El sistema tiene que ordenarse completamente, porque de lo contrario se van creando nuevas funciones y cargas de trabajo”.

Además, porque “los OSDE, según los decretos, deben estar para los temas estratégicos, no en los detalles de cómo funcionan o se administran las empresas”, añade.

Dirigir o mandatar

Los decretos aprobados hablan de que las OSDE deben cumplir sus facultades, sin intervenir en la gestión de las empresas y con estricto respeto a su autonomía.

Para Batista Díaz el asunto de dirigir y controlar, respetando la autonomía, hay que construirlo. “Es difícil dirigir y no mandar. Si de ´arriba´ hacen una pregunta, pues todos tenemos que responder. Ahí se rompe la autonomía”.

Desde la óptica de las empresas Milanés Sarduy añade : “También nosotros tenemos que aprender a reclamar la autonomía que nos toca. Estamos acostumbrados a que nos digan lo que tenemos que hacer. Y nos falta prepararnos y conocer nuestras facultades”.

Sin embargo, Chávez Cervantes es del criterio que las ataduras provienen del nivel regulatorio. “Por una parte se ha reducido la cantidad de indicadores, pero hay otros que impiden avanzar mucho más. La asignación de recursos, por ejemplo, no depende del grupo, sino de organismos superiores”.

El marco legal no deja claro cuáles son las capacidades decisorias que tienen los directores de empresas. Además, si bien hay un llamado a ser valientes y tomar decisiones, cuando se emprende cualquier proyecto se tienen pocos beneficios y muchos riesgos si algo sale mal”, aduce.

Una experiencia que comparte Justo Moreno García, director de Radiocuba, es que “desde que entraron en vigor los decretos trescientos todos los meses recibimos una orientación que va en contra de lo escrito en ellos, porque hay confusión en los roles”.

“En una capacitación me dijeron tú no te subordinas al OSDE, tú te integras; el ministro no dirige al OSDE, el ministro lo atiende; y la Junta de Gobierno es para velar los intereses del Estado. Esa madeja hace que, por un contrato que yo tengo con un proveedor, me digan que se precisa de una carta del OSDE, y por qué no del director de la empresa que es el representante legal”, se cuestiona.

La empresa, dice, es un ente que debe ser autónomo, “debe tener vida propia, y ser atendido por los organismos rectores de manera personalizada, porque es el que más conoce sus problemas y potencialidades”.

Y si se crean grupos -aprecia Chávez Cervantes- que sea por conveniencia de las empresas. Pero no debería ser al revés, crear una OSDE para unir las empresas y que este sea para controlar. “Creo que nos equivocamos en aplicar la misma receta para todos”.

A otras incongruencias se refiere Ernesto Pernas Salomón, director contable financiero de Radiocuba: “Las entidades conocen sus limitaciones y posibilidades, y a partir de ahí trazan un presupuesto. Pero luego hay indicaciones de hasta dónde puedes obtener ese resultado, con el añadido de  ser el sostén del OSDE. Evidentemente surgen restricciones a la hora de crear ese presupuesto”.

Pese a las nuevas facultades aprobadas, en las tres empresas en cuestión persiste la no correspondencia directa entre el desarrollo, la productividad y el salario de los trabajadores.

La directora de Organización y Capital Humano de GEIC explica que la OSDE ha tenido que asumir restricciones con respecto al gasto de salario por peso de valor agregado bruto (determina la masa salarial a formar para el pago por resultado y el salario), un asunto que no depende exclusivamente de la organización.

En las indicaciones del plan de la economía, acota, se fija la correlación a cumplir por cada OSDE, por ejemplo 0.98. “Ha sido un propósito del grupo, porque tenemos la facultad, de ir beneficiando a empresas con determinadas características en su ejecución, para incrementar su salario, como Segurmática. Aunque nunca se logra la satisfacción completa. Es imposible lograr consenso”.

Lo que nos une es la diversidad

El GEIC, está integrado por empresas de servicios de TI y las comunicaciones con más de 30 años de experiencia.

Las OSDE se organizan teniendo en cuenta sus procesos y similitudes tecnológicas. Pueden ser Uniones o Grupos que aúnan a entidades con diferentes estructuras tecnológicas, de producción, de servicios y de comercialización.

El GEIC, por ejemplo, agrupa a empresas constructoras, de telecomunicaciones y de software, cada una con características y líneas de negocios distintas.

“Esto impone muchísimos retos y el más importante es aprovechar las capacidades de cada una de ellas y lograr integrarlas en un fin común: informatizar a la sociedad. Considero que hemos dado pasos, pero que aún no lo hemos logrado a plenitud”, reconoce López García.

Una meta que se complejiza porque cuando nació el OSDE algunas de esas entidades tenían más de 15 años de creada y, por tanto, es más difícil cambiar su forma de actuar, subraya el director de Desarrollo.

Para la máxima representante de Segurmática la integración representa un beneficio en el tema de las inversiones, pues las inejecuciones de una empresa pueden ser aprovechadas por otras dentro del grupo. Antes, por estar divididas, no se podían cambiar.

Otra ventaja tiene que ver con la importancia que le concede ahora la empresa a la actividad de investigación y desarrollo, ya sea con recursos propios o usando a las universidades y centros de investigación, plantea López García .

Antiguamente casi no había dinero en I+D y desde 2015 se destinan al año alrededor de 5 millones. En los inicios se usó un 25 % y en el pasado calendario cerró al 57 %.

“No es todo lo que queremos -razona López García- pero los proyectos han aumentado, incluso cuando esto va en contra de los ingresos de las empresas, al estar considerado como un gasto”·

Y es que, sostiene Chávez Cervantes, la empresa para poder lograr en el futuro un mayor resultado necesita invertir hoy, no solo en tecnología, sino en recursos humanos. “Pero ahora mismo genera un gasto que trae consigo el deterioro del salario”.

Para la directora de Segurmática cuatro años resulta muy poco tiempo para evaluar el funcionamiento de la OSDE. “Es una estructura que trata de engranar el trabajo de empresas distintas, con una larga trayectoria, y eso no es fácil”.

Criterio similar al de Pernas Salomón, quien estima prematuro calcular los resultados del grupo. “Nosotros como institución hemos crecido en esta etapa, entonces no ha sido todo malo”. Hay luces y sombras.

Tomado de Cubadebate
Por: Oscar Figueredo Reinaldo, Lissett Izquierdo Ferrer, Darío André Extremera Peregrín
Publicado en: Con Punto y Aparte
(Visitado 23 veces, 1 visitas hoy)

Cubadebate

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *