Vidatox, un medicamento con componentes tuneros

La sucursal del Grupo de Laboratorios Biofarmaceúticos en Las Tunas ha sido un ejemplo de abnegación en el trabajo sobre la aplicación de la ciencia y la técnica. Desde su creación ha logrado alcanzar buenos resultados en la obtención de productos farmacéuticos, naturales y biológicos.

Recientemente en una emisión del programa COM.CIENCIA de TunasVisión, se abordó la estructura que compone esta dependencia territorial y a su vez la aplicación de la ciencia y la técnica en la misma.

La sucursal Las Tunas consta de tres laboratorios y una planta de bio-preparados ubicada en la comunidad de Río Potrero.  En dicha planta se producen una gama de productos destinados al consumo animal y a también a los humanos.

LABIOFAM posee además una instalación nombrada CREE en el municipio Jobabo, sobre la cual el compañero Osvaldo Pérez Vega, director de LABIOFAM refiere: “Esta planta posee un desarrollo importante en la ciencia y la técnica, así como un grupo de elementos de inventivas e iniciativas que dan al traste con una mejor producción y mayor calidad en la fabricación de entomófagos y entomopatógenos”.

Otro de los elementos que destacó Osvaldo, radica en la extracción de la toxina del escorpión en el Escorpionario del laboratorio. Esta recopilación es enviada a La Habana, específicamente a los laboratorios centrales y posteriormente es utilizado en la elaboración del VIDATOX-30 CH. Dicho medicamento es empleado en la cura o en el alivio de la dolencia asociada al cáncer, gracias a sus propiedades homeopáticas, analgésicas y antinflamatorias.

El local conocido como Escorpionario se escogió inicialmente al azar sin ninguna proyección futura. Consecutivamente se ha ido desarrollando y generando a su vez grandes expectativas. Actualmente se compone por cinco áreas de crías donde se majean los escorpiones obteniendo resultados positivos en la cantidad, calidad y concentración del veneno.

La selección de los escorpiones se realiza de manera arbitraria pero una vez en el recinto se someten a rigurosas pruebas. Al respecto Daniel Fuentes Contreras especialista de LABIOFAM explica que, el proceso de la obtención de la toxina consta de diferentes fases: la captura en condiciones naturales, el examen físico y una vez culminados se someten a una cuarentena para finalmente ser llevados a las áreas de crías.

Como parte de la inventiva de estos trabajadores se les creó a los escorpiones un lecho de zeolita en el fondo de cada contenedor. Este mineral tiene como objetivo regular las condiciones de temperaturas y de humedad en el depósito donde permanecen los escorpiones.

Para la obtención de los especímenes se tienen áreas de capturas normadas bajo licencia ambientales y una vez culminado el trabajo con el escorpión es devuelto a su entorno natural. Otro de los cuidados que se tienen es el manejo de las ninfas, los cuales son tratadas con sumo cuidado para que crezcan fuertes y saludables.

La producción de alimentos para estos artrópodos es una de las funciones de vital importancia dentro de la sucursal. Para ello se encuentra un centro dentro de la misma entidad destinada a la reproducción de la galleria mellonella. La larva de este insecto es el alimento fundamental con el que se mantienen saludables los alacranes. El proceso de producción comienza con infestación de los huevos con la larva de este lepidóptero y posteriormente son plantados en las bandejas donde se encuban y se obtienen larvas con la calidad necesaria para el consumo del Rhopalurus junceus.

El grupo de trabajo de los especialistas de la Sucursal Las Tunas realiza cada año significativos aportes al desarrollo de la ciencia y la técnica en esta provincia oriental donde la salud de los seres humanos, como en toda Cuba, es tarea de primer orden y en ello contribuye sobremanera el colectivo laboral de LABIOFAM.

Por Gianny Peña Apiau

 

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Eduardo Carralero Bofill

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