¿Qué conocemos del núcleo de la Tierra?

En la presente era, caracterizada por la carrera espacial, hemos desarrollado tecnologías para la investigación del cosmos muy avanzada. Pero a su vez poseemos un ínfimo conocimiento de las profundidades del mar y del interior de nuestro planeta.

El investigador Chris Finlay, de la Universidad Técnica de Dinamarca comentó: “Sabemos más sobre el Sol que sobre el núcleo terrestre, ya que nuestra estrella no se encuentra oculta bajo 3.000 kilómetros de roca”. Así se encuentra plasmado en una entrevista realizada por la revista Amazings.

En la actualidad existe la teoría de que las corrientes a chorro son asociadas a la atmósfera, pero la misión de la Agencia Espacial Europea (ESA) dedicada al campo magnético terrestre, logró descubrir una de estas corrientes en las profundidades del planeta. Cercanos a la Tierra se encuentran tres satélites nombrados Swarm, los cuales son los encargados de analizar los distintos campos magnéticos terrestres, procedentes del núcleo, el manto, la corteza, los océanos, la ionosfera y la magnetosfera. En su conjunto estas partes forman una coraza que protege a la Tierra de los peligrosos vientos solares.

Nuestro campo magnético es posible gracias a una placa de hierro líquido que envuelve el núcleo externo del centro terrestre. Este hierro no se encuentra estático, sino que se encuentra en constante movimiento generando corrientes eléctricas que provocan la fluctuación gravitacional.

Uno de los fenómenos dentro de este cambio es el nombrado “zonas de flujo”. El enfoque de este fenómeno estuvo centrado en la zona de Siberia y Alaska. Al respecto el doctor Livermore acotó: “Estas zonas de flujo a elevada latitud son como puntos de referencia en el campo magnético, que permiten detectar fácilmente cualquier cambio”. Las corrientes en chorro son capaces de desplazarse unos 40 kilómetros al año, triplicando la velocidad de movimiento correspondientes al núcleo externo de la tierra y superando la velocidad de desplazamiento de las placas tectónicas.

El traslado de estas corrientes se produce a lo largo del límite de dos regiones y una vez llegada a su frontera es comprimida hacia los laterales dando lugar a este fenómeno. Toda esta información fue recopilada gracias a los tres satélites Swarm, mediante los cuales se descubrió todo lo relativo a este movimiento en el interior de nuestro planeta.

Son tan solo algunos pormenores de lo concerniente al núcleo terrestre. Un universo inexplorado tan enigmático como el que nos rodea.

por Gianny Peña Apiau

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