Producir sin comprometer el futuro

Hace solo unos días Las Tunas acogió la celebración del Sexto Taller Provincial de Producción Animal Tropical, evento que en su apertura contó con la presentación de una interesante ponencia del Doctor en Ciencias Aramis Rivas Diéguez, profesor del centro universitario municipal de Jesús Menéndez.

Su investigación aborda la dicotomía entre la agricultura convencional y la sostenible y realiza un análisis profundo sobre las diferencias entre estas dos visiones, opuestas en su forma, pero unificadas en su esencia por la congruencia de objetivos, vinculados ambas al incremento paulatino de los rendimientos, la aplicación cada vez mayor de la ciencia y la técnica y la búsqueda de la soberanía alimentaria de la nación.

Durante los últimos años la provincia ha destinado importantes recursos materiales y humanos a la preparación de tierras para la creación de varios polos productivos, que deberán tener un impacto positivo y sensible en la mesa de los tuneros.

Sin embargo, la citada investigación propone meditar sobre las consecuencias de la explotación intensiva de los suelos, la aplicación de fertilizantes y el costo ambiental que esto pudiera generar a largo plazo en una provincia que carece de recursos naturales importantes y posee además un balance hidrológico desfavorable.

La producción de alimentos es una condición indispensable para cimentar el desarrollo de la nación. Sin embargo, la filosofía del ahora y la urgencia de incrementar los rendimientos no debería llevarnos a adoptar la explotación intensiva como la única alternativa para asegurar la alimentación de nuestro pueblo.

Otro de los aspectos interesantes de su investigación es el que analiza el entorno sociocultural y antropológico de los campesinos y productores, casi siempre obviado a la hora de diseñar y planificar estos proyectos.

El investigador cuenta con experiencia en el asesoramiento a los campesinos y productores del municipio Jesús Menéndez como Coordinador del Grupo de Acompañamiento de Desarrollo Local en este mismo territorio.

Los valores, la idiosincrasia y hábitos de vida de aquellos que viven y deberán garantizar la producción agrícola es una variable tan o más importante que los recursos materiales para labrar los campos.

En contraposición la agricultura sostenible aboga por el fomento de la agricultura familiar, la agroecología, el uso de microorganismos eficientes como los probióticos y su uso en la producción animal, el fomento y la búsqueda de fuentes alternativas como la producción de leche de cabras y la obtención de derivados a partir de esta como el queso y el yogurt.

Estos mecanismos no solo se revelan como una vía más para satisfacer las necesidades alimentarias de la población, sino que se convierten en una fuente de empleo socialmente útil y altamente rentable, que además ya ha desmostrado un impacto positivo en los encadenamientos productivos y la generación de ingresos para muchas familias en este territorio.

Doctor en Ciencias Aramis Rivas Diéguez
Doctor en Ciencias Aramis Rivas Diéguez

La agricultura sostenible propone un enfoque que supere los antagonismos y permita complementar las posibilidades del sistema de producción agrícola sin que esto comprometa los ciclos naturales de los elementos y por tanto signifique confiscar el futuro.

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