Recientemente un equipo de la Universidad de Tufts en Massachusetts, Estados Unidos, enviaron gusanos platelmintos a la Estación Espacial Internacional con el objetivo de comprobar el efecto de la ingravidez en los mismos, según reportes de Amazings.
El empleo de este tipo de gusanos es común gracias a su habilidad regenerativa tras recibir una amputación en partes de su cuerpo. Al enviarse al espacio algunos platelmintos iban amputados o completos viajaban dentro de tubos sellados llenos con agua y aire.
Una misma muestra similar permaneció en la Tierra en condiciones similares a los enviados al espacio exterior. Los científicos dividieron las muestras en dos encerradas en agua de manantial con una temperatura de 20 grados.
Una vez que las del espacio retornaron, fueron analizadas con inmediatez tras cinco semanas en el espacio. Sorprendentemente descubrieron que uno de los fragmentos amputados regeneró un gusano con dos cabezas.
Posteriormente los científicos procedieron a amputar ambas cabezas y el platelminto volvió a generarse con dos cabezas, demostrando que la modificación del plano corporal había sido permanente en el gusano. Otro de los resultados encontrados fue la división espontánea de otros organismos en dos o más individuos idénticos. Todos estos sucesos acaecieron mientras que en los otros gusanos que permanecieron en la tierra no fue así.
Estas investigaciones podría ser una manera estratégica de avanzar más rápido en la adquisición de los conocimientos necesarios para el progreso de la bioingeniería. A su vez aporta conocimientos científicos imprescindibles para los viajeros espaciales.
Por Gianny Peña Apiau

