Según refiere la revista científica Amazings, un fósil de hace 530 millones de años contiene el que podría ser el ojo más antiguo jamás descubierto.
Dicho órgano pertenece a una criatura marina extinta, la cual presenta una forma temprana del ojo que vemos en algunos animales actuales, como cangrejos, abejas y libélulas.
Los científicos de la Universidad de Edimburgo, hicieron el descubrimiento mientras examinaban el bien conservado fósil de un espécimen de una especie de trilobites. Estos antepasados de las arañas y los cangrejos vivieron en las aguas costeras durante la era paleozoica, hace entre 541 y 251 millones de años.
Hallaron que la antigua criatura poseía una forma primitiva del ojo compuesto, un órgano óptico que consiste en conjuntos de diminutas células visuales, llamados omatidios, parecidos a los de las abejas actuales.
El ojo derecho del fósil, que fue desenterrado en Estonia, se hallaba parcialmente desgastado, proporcionando a los investigadores una visión clara del interior del órgano. Ello puso de manifiesto detalles de la estructura y función del ojo, y acerca de cómo difiere de los ojos compuestos modernos.

