En el año 2013 fue descubierto un titanosaurio en región de la Patagonia argentina y desde ese entonces carecía de identificación, según la revista Amazings.
Actualmente cada vez que ocurre un hallazgo fósil de esta magnitud, permanece dicho acontecimiento en un silencio y posteriormente se da a conocer a la sociedad. Uno de los autores del estudio e investigador del Museo Paleontológico Egidio Feruglio, explicó que esta vez se hizo el procedimiento de manera inversa, pues se acercó la comunidad a la paleontología mientras se realizaba cada instante de la investigación.
El objetivo era hacer comprender a la población de la importancia de la preservación del patrimonio nacional. Este gran dinosaurio descubierto en la provincia de Chubut(Argentina) y recibe el nombre de Patagotitan mayorum (“Patago” por Patagonia; “titan” por las deidades griegas –símbolo de fuerza y tamaño– y “mayorum”, en honor a la familia Mayo, los dueños del rancho “La Flecha” donde los fósiles fueron encontrados).
Aparte de develar su nombre los investigadores revelaron detalles sobre su formidable anatomía. Se pudieron recobrar seis ejemplares dispersos en varios niveles. Gracias a esta recopilación se pudo estimar su masa corporal la cual indica que fue de unas 69 toneladas (equivalente a 14 elefantes africanos) y su longitud era de unos 39.5 metros de largo. Se supone que vivieron en esta región hace unos 101 millones de años.
Los restos fueron hallados a tan solo pocos centímetros entre sí. Cada nivel muestra distinto grado de preservación de los huesos, muchas veces con signos de pisoteo, lo que indica que los cuerpos sufrieron en cada caso un tiempo más o menos prolongado de exposición. Las evidencias apuntan a que pasaron algunos meses o años entre cada evento o muerte. Se supone que algo hacía que murieran allí. No existen evidencias de acumulación por arrastre de corrientes, tampoco de haber quedado empantanados en el terreno lodoso.
Por Gianny Peña Apiau

