Nuevos datos revelados por la NASA a la revista Science, modifican todo lo conocido del gigante más grande de nuestro sistema solar.
La sonda espacial Juno, realiza cada 53 días un acercamiento a Júpiter. La misma ha podido observar el planeta por todas sus latitudes hasta llegar a sus polos. En este viaje la sonda ha podido tomar fotografías de los enormes ciclones en su atmósfera.
Dicha atmósfera está compuesta en su mayoría por helio e hidrógeno. Las estructuras avistadas son aproximadamente de unos 50 kilómetros de envergadura.
Entre otras de las novedades descubiertas se encuentra la detección de una larga banda de amoniaco en todo su ecuador. El mismo forma una larga pared desde las alturas de su atmósfera hasta las profundidades, aproximadamente unos 350 km de alto.
Dentro de las mediciones realizadas se detectó que posee un campo gravitatorio diez veces más fuerte que el punto más intenso en la Tierra, lo que debilita la teoría de que Júpiter posee un núcleo rocoso, pudiendo ser difuso. Esta última teoría tiene fundamento en el anillo de polvo que rodea al planeta.
El próximo vuelo de Juno está previsto para el 11 de julio y se hará sobre la gran tormenta nombrada Gran Mancha Roja, la cual posee el doble del tamaño de la Tierra y se encuentra activa hace unos 400 años.
Por Gianny Peña Apiau



