No bloquearán nuestra esperanza

En cumplimiento del memorando presidencial que revierte todo lo logrado entre Cuba y los Estados Unidos en materia del restablecimiento de relaciones, el gobierno de la primera economía mundial dio a conocer medidas que anunciaron mayores restricciones para los norteamericanos interesados en viajar o establecer negocios en esta Isla caribeña.

Denominadas como “acciones coordinadas” para implementar el documento firmado por Doanld Trump el pasado 16 de junio en Miami, las restricciones incluyen medidas referidas a transacciones financieras, comercio, viajes pueblo a pueblo, viajes educativos, viajes llamados “de apoyo al pueblo cubano”, y otras restricciones que incluyen a funcionarios cubanos.

Una larga lista de entidades de nuestro país está vetada para que los estadounidenses puedan establecer transacciones y para los viajes de intercambio que ahora deben hacerse bajo una organización con jurisdicción estadounidense y con la compañía de un “representante” de esas organizaciones.

Las medidas se anuncian luego de otra rotunda victoria de Cuba en Naciones Unidas donde 191 de los 193 países que integran esa organización se opusieron al bloqueo de Estados Unidos.

Resulta verdaderamente lamentable que luego del importante paso dado por el presidente Barack Obama, el proceso de restablecimiento de relaciones de un paso atrás alimentado por el odio, por la intensión de la Mafia Anticubana de Miami que dedica esfuerzos y dinero a lograr el fin de la Revolución Cubana, nacida luego del derrame de mucha sangre el primero de enero de 1959.

El senador Marco Rubio y el congresista Mario Díaz- Balart, son otros nombres que están marcando su influencia para que Trump adopte esta posición tan rechazable contra los cubanos y por qué no, también contra los estadounidenses que no tienen la posibilidad de viajar a Cuba porque su gobierno se lo prohíbe.

Ya se comprobó que el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington a Cuba no solo afecta a quienes nacimos en este país. Por ejemplo  hace más de 55 años evita que los negocios del sector agrícola y los agricultores estadounidenses dejen de obtener un estimado de cinco mil 900 millones de dólares al año de ingresos por exportación.

Sobre el tema de las nuevas medidas contra Cuba Josefina Vidal, directora general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores expresó en conferencia de prensa: “Llega al colmo de incluir a marcas comerciales de refrescos (como Tropicola y Cachito) y de rones, y hasta a un servicio de fotografía como PhotoService.”

Muchos han sido quienes han denunciado esta política dentro y fuera de la Isla: El Diario The New York Times citó a Daniel P. Erikson, asesor de la Casa Blanca durante el mandato de Obama, quien destacó la confusión que generará la aplicación de estos cambios para los viajeros estadounidenses por la dificultad de saber qué tipo de transacciones están prohibidas.

“Trump no restringirá la clase de armas de asalto que los estadounidenses pueden comprar, pero sí les dirá el tipo de refresco que pueden comprar en Cuba”, dijo en su cuenta de Twitter Ben Rhodes, asesor de Obama y uno de los arquitectos de su cambio de política hacia Cuba.

Lo cierto es que al final estas medidas pretenden asfixiar económicamente al pueblo de Cuba, hundirnos en la miseria. Pero han sido muchos años de empeño, de lucha contra el imperialismo, de batallar día a día para que Cuba crezca y triunfe a pesar de las dificultades que pone ante nuestros pasos el bloqueo.

Estar aún más unidos, fortalecernos y seguir adelante es la meta principal en aras de aplastar las intenciones de Trump y su pandilla.

Por Gianny López brito

(Visited 7 times, 1 visits today)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *