La andropausia el reloj biológico que avisa a los hombres

Un estudio publicado en la Revista Cubana de Endocrinología referente a la andropausia da a conocer que tambíen los hombres al llegar a cierta edad experimentan cambios hormonales.

Según refiere el doctor Manuel Gómez Alzugaray, Investigador Titular y Profesor consultante del Instituto Nacional de Endocrinología (Cuba), es correcto decir Déficit Androgénico asociado al envejecimiento o Hipogonadismo Masculino Tardío para referirse a ese proceso biológico que viven los hombres cuando, llegados los 40 años, comienzan a evidenciarse ciertas diferencias que “algunos” se niegan a aceptar.

La fertilidad en los hombres es mas prolongada que el de las mujeres, pero el reloj biológico también corre cuando se trata del varón. A partir de los 20 años de edad la calidad del semen del hombre empeora en un 20% cada año. Según una investigación realizada en 2011, se señala que la capacidad de procrear en los hombres es muy similar a lo que se observa en la mujer aunque más suave y mantenida.

En los hombre la llegada de la andropausia como es el caso de la pérdida de la energía y la motivación, disminución concomitante de la actividad intelectual, de la memoria y de la orientación espacial. Por lo tanto es igualmente común en esta etapa de la vida de los hombres la presencia de fatiga, depresión, cambios emocionales, irritabilidad y debilidad muscular.

También se le asocia  a este porceso  los riesgos cardiovasculares los cuales son más propensos durante el período de andropausia, así como también resaltan los padecimientos relacionados con el hígado, dígase de la alteración difusa estructural y la disminución de la capacidad de secreción de diferentes productos metabólicos.

No obstante es necesario eliminar en la población esa falsa creencia en la población de que el aparato reproductor del hombre tiene una alta disminución en la función reproductiva llegados los 40 años, porque este proceso se manifiesta de una manera lenta y escalonada a medida que avanzan los años y no hay por qué avergonzarse de ello.

Por Gianny Peña Apiau

(Visitado 223 veces, 1 visitas hoy)

Eduardo Carralero Bofill

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *