La revista de ciencia y tecnología, Amazings, publicó en su página digital que un grupo de científicos de Brasil, España y Estados Unidos descubrieron señales del proceso de selección natural en un gen común que comparten habitantes del Ártico y los habitantes de América.
Por lo que se comprobó resulta un evento adaptativo común en una población ancestral. Los predecesores de ellos tras la migración hacia el continente americano portaron el mismo gen. Esta evidencia detectada se relaciona con la evolución en humanos de genes conocidos como desaturasas de ácidos grasos. Estas son enzimas que hacen posible la digestión a alimentos ricos en grasas insaturadas.
Los inuit o comúnmente llamados esquimales poseen una dieta rica en grasas y en términos evolutivos es muy poco el tiempo para un cambio genético entre las personas asentadas en Groenlandia y en Canadá y los esquimales.
Según se sabe los inuit son descendientes de una segunda oleada migratoria humana hacia América registrada hace unos seis mil años en la Antártida. Debido a esto se decidió escrutar genomas de poblaciones nativas americanas y del resto del mundo en busca de la señal positiva que indique la adaptación al consumo de lípidos.
De esta manera los ancestros indígenas americanos tuvieron tiempo para adaptarse a un nuevo continente y un ecosistema diferente, pero su organismo no fue capaz transformar su genoma.
Por Gianny Peña Apiau


