En Cuba los meses de julio y agosto siempre han estado ligados a las altas temperaturas y la llegada de las vacaciones. Ambas coinciden para producir una atmósfera de sosiego y disfrute que este año están marcadas por circunstancias especiales.
Con la ocurrencia del solsticio de verano, este 21 de junio inició oficialmente la temporada estival en el hemisferio norte, que contará con 93 días y 15 horas. Será la estación más larga del 2016 y terminará el próximo 22 de septiembre, cuando de paso al otoño.
Durante esta fecha el eje imaginario de la tierra alcanza su máxima inclinación con respecto al sol (+23°27’) provocando el mayor período de luz durante 24 horas y, por tanto, el día más largo del año.
La fecha trajo también aparejada una singular curiosidad astronómica, y es que por primera vez en 68 años el solsticio de verano coincide con la luna llena.
Por si no bastaran los atractivos de sol y playa para los días, los astrónomos anuncian la ocurrencia de dos importantes eclipses. El primero se producirá el 1ro de septiembre, será anular de sol y podrá ser visto en el Atlántico, África y el Océano Índico.
El segundo ocurrirá el 16 de septiembre, será un eclipse de luna y solo será visible en el Pacífico, Australia, parte de África y Europa.
Especial significación tendrá este año el Día Internacional de la Juventud, pues el 12 de agosto coincidirá con la tradicional lluvia de estrellas de las Perseidas que, aunque no podrá ser admirada con toda plenitud debido a la incidencia de la luna, es sin dudas, un espectáculo digno de admirar.
Por Yoe Hernández González

