Desde los inicios de las primeras microcomputadoras hasta la actualidad ha persistido una problemática que afecta a dichos dispositivos, y es la manera de mantenerlos a temperaturas frescas ya que su funcionamiento lleva implícito desprendimiento de calor.
La revista Amazings publicó un trabajo de ingenieros de la Universidad de Nebraska- Lincoln en Estados Unidos, los mismos decidieron adaptar la computación al calentamiento térmico en vez de combatirlo. Esto traería consigo trabajar con las computadoras a altas temperaturas.
El componente consiste de trata de un dispositivo nanométrico térmico mecánico análogo a un diodo térmico. Dicho dispositivo permitiría operar a 330 grados centígrados pudiendo ser la puerta que admita en un futuro trabajar hasta 700 grados, trayendo repercusiones beneficiosas en muchas industrias.
La nueva invención será usada en investigaciones geofísicas en las profundidades de la Tierra y vuelos espaciales, además de ser incluida en otras aplicaciones como a la extracción del petróleo. Desde sus albores esta energía desprendida en las computadoras ha sido despreciada pudiendo ser aprovechada disminuyendo el consumo eléctrico en cualquier hogar.

