La industria de medicamentos crea una tecnología de última generación para combatir la falsificación de productos. El objetivo es evitar que crezca el mercado negro que reduce sus ganancias en miles de millones de dólares.
Los fabricantes insisten en que el daño que ocasiona esta práctica ilegal afecta tanto al mercado como a las personas, cuya salud puede empeorar al consumir medicamentos que no son oficiales y que, a menudo, tienden a agravar su situación porque han sido alterados o adulterados.
Por esta razón, empresas como las estadounidenses han tenido de plazo hasta finales del 2017 para marcar las cajas y paquetes que comercializan con un indicador que permita seguir su rastro. En estos productos, figurarán sus números de serie y de lote y su fecha de caducidad.
Esta práctica ilegal afecta tanto a la industria como a las personas, cuya salud puede empeorar al consumir fármacos alterados.
La información se almacenará electrónicamente y posibilitará transferir el historial de transacciones donde y cuando se desee. De este modo, tras el envío y la distribución de los paquetes, se podrá saber al detalle si llegan a su destino, como establece la legislación y la normativa específicas, o si sufren cualquier vicisitud. Quienes están dedicando mucho tiempo y dinero a superar este desafío forman parte del 33% de las organizaciones encuestadas por la compañía Verizon que dan prioridad a estos sistemas para atender a sus clientes de una manera óptima.
Por Gianny Peña Apiau

