Muchos son los trabajadores que a lo largo de nuestra Revolución se han consagrado al trabajo. Los aportes a la ciencia y la técnica de algunos de estos obreros han favorecido en gran medida el desarrollo industrial de nuestro país.
Nuestra provincia también ha sido partícipe de esta entrega, donde los tuneros se han destacado por sus aportes tecnológicos. Como muestra de ello el programa de TunasVisión, COM.CIENCIA se acercó esta vez a la destacada labor del innovador, ya retirado, Manuel Castillo residente en la ciudad de Las Tunas.
Sus inicios como trabajador fueron en el año 1959 en la antigua Empresa Ministerio de la Construcción (MICONS). Aquí desempeñó varias funciones como engrasador automotriz, asistente de mecánico y como trabajador de recursos humanos.
Posteriormente se unió al llamado del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz ingresando a las filas alfabetizadoras. Una vez culminado esta labor, se fue a La Habana a estudiar en la Escuela de Automatización y Control, fundada por Ernesto Che Guevara, donde se graduó como Técnico de Nivel Medio en esta especialidad.
Según refiere Manolo como cariñosamente le llaman, “Del Che aprendimos muchas cosas, aprendimos a ser innovadores, más conscientes, aunque no es fácil seguir su ejemplo por tanto yo me considero un producto del Comandante Guevara”.
Una vez culminado sus estudios se trasladó a la industria del níquel en Nicaro, donde permaneció por once años. Una vez en Las Tunas en el año 1976, trabajo junto a Antillana de Acero en el montaje industrial de todas las fábricas que posee nuestro territorio.
Actualmente en su casa conserva todos los premios, los logros obtenidos y las fichas técnicas y desarrolladas durante sus creaciones. En el patio de su vivienda posee un Sitial de Honor el cual lleva como nombre SOY FIDEL. En él se encuentra una recopilación de 350 materiales periodísticos que reseñan tanto su obra como la de otros colegas. En su momento llegó a tener alrededor de mil trabajos. En sus materiales también aparece escritos periodísticos que relatan reflexiones de Fidel.
Dentro de los lauros obtenidos por Manuel Castillo se encuentran el de Vanguardia Nacional de la ANIR, Vanguardia del Sindicato de la Construcción y diplomas y reconocimientos de la Central de Trabajadores de Cuba, Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.
Los compañeros de Ciencia y Técnica realizaron una convocatoria a innovadores jubilados donde se les planteaba la reparación de los ventanales del Hospital Ernesto Guevara de la Serna. La decisión de Manuel no se hizo esperar y junto con otros trabajadores lograron recuperar 750 ventanas.
Castillo expresó: “Estas ventanas son de procedencia canadiense y poseen un sistema de presillas plásticas que se deterioran con el paso de los años, por lo que las sustituimos por fijadores de aluminio”. Este trabajo se generalizó en el hospital del municipio Puerto Padre y posteriormente el aporte fue extendido hasta La Habana.
Otra de las contribuciones a la ciencia y la técnica radica en la recuperación de los equipos de oxicortes o antorchas, donde el innovador recupera los reguladores de gases de procedentes de varios países dándole una mayor durabilidad a este instrumento tan importante para las industrias y los soldadores.
La casa del ingenioso innovador no solo esta presta al trabajo, sino que también tienen formada una Peña nombrada Los Castillitos, donde se realizan celebraciones como los cumpleaños colectivos, el día del constructor y otras actividades donde participan fundamentalmente aniristas ya retirados.
Una vida de entrega similar a la de Castillo es la que necesita el país en todos los trabajadores. Nuestro país espera que la nueva generación tome conciencia, aprenda y conozca de estos abnegados y experimentados trabajadores. Si así se tiene en cuenta lograremos fortalecer y cumplir nuestras metas a pesar de las adversidades.
Por Gianny Peña Apiau


