Un grupo de investigadores del Centro Singular de Investigación en Química Biológica e Materiales Moleculares (CiQUS) ha conseguido desarrollar una nueva transformación bioortogonal que permite acoplar de forma selectiva dos fragmentos moleculares previamente sin la interferencia de ninguna de las moléculas, según la revista Angewandte Chemie.
La significación de este descubrimiento radica en un nuevo método para seleccionar dos fragmentos que se pretenden fusionar, uniéndolos entre sí para generar el producto de la reacción química deseada.
Finalmente, se han se han identificado muy pocas reacciones de este tipo, pero su potencial para intervenir de manera controlada en determinadas funciones biológicas ha despertado un interés entre los científicos.
Los químicos llevan años trabajando en el diseño de reacciones bioortogonales compatibles con la complejidad de los medios biológicos, incluyendo algunas que no existen en la naturaleza. Esto abre caminos para futuras líneas de investigación y nuevos aportes que hasta aquí parecían imposibles.

