Necesitamos ser mejores

No pocas son las personas que afirman que los valores que hace tres o cuatro décadas atrás constituían orgullo para la sociedad, hoy navegan en un mar seco. Pudieran ser simples ejemplos: los relacionados con la ausencia de un saludo, no cederle el asiento a mujeres, ancianos y embrazadas o no respetar las normas del uniforme escolar en las escuelas, en particular, las secundarias básicas.

Si el análisis fuera ligero, la justificación de cada uno de esos ejemplos, nos complacería; sin embargo,  en uno y otro caso, existe resquebrajamiento de los buenos modales y la disciplina. ¿El mundo está loco? ¿Las tecnologías ocupan mucho espacio en nuestras vidas? ¿Los padres no tienen tiempo para comunicarse con los hijos?

Son vanas justificaciones que no conllevan a la solución. Los padres, por ejemplo, son siempre nuestro retrato, la guía de un mapa por recorrer, los primeros maestros; si éstos no son nítidos espejos, los hijos, difícilmente tendrán buenos comportamientos.

Valores como la honestidad, la sencillez, la solidaridad, la tolerancia, y la humildad, son ciertos recursos que se pueden transmitir y que por mucho que intenten reforzar en la escuela, si no existen como base, luego son difíciles de practicar.

Hoy estamos ante un desafío mayúsculo: excesivo amor al dinero, a lo material, el exhibicionismo de modas, la violencia… ¿Cómo mitigar estas “corrientes”? Es frecuente escuchar de algunos padres que ya no pueden con sus hijos.

Es cierto que vivimos época convulsa, donde en ocasiones a lo bueno llaman malo y a lo malo, bueno; pero si desde edades tempranas se les trata de trasmitir a los hijos los mejores valores, existen grandes posibilidades de que muchos ejemplos positivos sean apropiados por ellos y les sirva considerablemente  para el resto de sus vidas.

Que cada familia ponga en práctica las lecciones de su propio librito, pero urge una mejoría de comportamiento en las personas, en el hogar, en las escuelas, en la sociedad. Todos necesitamos ser mejores.

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Damaris Zamora Escanell

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