Majibacoa y su apuesta en la producción de alimentos

Majibacoa, Las Tunas.- Cuatro bases productivas comprenden el gran polo de alimentos del municipio de Majibacoa. Alrededor de mil 112 hectáreas en las que se trabaja duro lo mismo en la ganadería, que en los cultivos varios y las hortalizas. Todo para acercarse cada vez más a la per cápita que llevará desde sus surcos, en un futuro, esperan cercano, 30 libras de alimentos a cada habitante de ese terruño tunero.

El sueño les resultaba más lejano en febrero del 2017 cuando dieron los primeros pasos de esta labor integral para concentrar la producción de alimentos estatal que ya les permite tener la per cápita en 17,6 libras. Siempre con la máxima de atender diferenciadamente la producción.
Por supuesto, falta mucho por hacer. Sin embargo, el hecho de lograr organizar las cosas en poco tiempo y la aprobación de una red de mercados que funciona para todo el territorio, además de los puntos de venta, muestran que tanta entrega no ha sido en vano.
Además, solo 73 hectáreas de las poco más de cuatro mil dedicadas a la agricultura están bajo riego, convirtiéndolo en el municipio con menos áreas así en toda la provincia, con apenas un 0,02 por ciento. Eso les multiplica el júbilo porque les recuerda cuánto escollo ha tenido lo andado hasta estas fechas.
De todo eso nos cuentan mientras el jeep transita por entre el camino polvoriento que nos lleva hasta la granja estatal de cultivos varios La Palma, una de las cuatro bases productivas que antes les mencionaba. Allí nos reciben los hombres curtidos por el sol que concretan el trabajo de cada jornada. Entre ellos, Tomás Valera, el jefe de todo el grupo.
“Tenemos 408 hectáreas y de ellas 208 sembradas principalmente de plátano burro, aunque también yuca, boniato y calabaza. El balance dice que es el 50 por ciento lo que ahora tenemos cubierto. En la medida en que logremos avanzar con los buldóceres y la preparación de tierra vamos a incrementar el burro, que es el cultivo principal.
“Toda la producción que ha salido de aquí es para Acopio. Se la ponemos nosotros donde nos dicen y ellos nos pagan la transportación. Hay que recordar que Majibacoa nunca ha sido un territorio con gran potencial en estos cultivos, de ahí la importancia de lo que hacemos cada día en medio del sol, de la seca y de los problemas que hay, como en todas partes.
“Estamos trabajando en la recuperación de un sistema de riego que tenía casi cinco años aquí, dañado. Eso, más una ayuda que nos ha dado la Empresa de la Agricultura para completar 40 hectáreas en riego. Ahora pensamos alzar los resultados hasta 10 toneladas por hectárea. En eso andamos”.
Conversamos también con algunos de los 40 internos que se mantienen vinculados, junto a otros hombres de Majibacoa, con los trabajos de “La Palma”, a razón de uno por cada cuatro hectáreas de tierra. Entre todos nos contaron de los salarios rondando los 750.00 u 850.00 pesos por mes, del trabajo grande con los tres tractores con que ahora cuentan y de los días en que el marabú campeaba por su respeto en las tierras mismas en que ahora andamos.
Salimos de allí conscientes del empeño mayúsculo para sacarle a la tierra el sustento. Un esfuerzo del país que en Majibacoa se concreta desde el sacrificio y el tesón, con el pie en el surco.

Escrito por: Esther De la Cruz Castillejo

Tomado de Periódico 26

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Periodico 26

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