Cada objeto que palpa con sus manos, le devela su imagen. Los olores le permiten revelar su entorno y su ímpetu hoy lo impulsa ver la vida con otros colores, a pesar de ser un niño débil visual.
Así transcurre la vida de Maikol Alarcón Martínez, quien a la edad de 5 años logra diversas habilidades gracias a la enseñanza especial.
En la escuela Ramón Téllez de esta ciudad de Las Tunas comenzó a estudiar desde que tenía 2 años. Hoy cursa el primer grado, y aprende como escribir y leer en braille; así como las figuras geométricas. Además de las destrezas que logra adquirir con el bastón.
Su maestra Mariannis Torres con 4 años de experiencia lo motiva con varios elementos del aprendizaje para elevar la calidad del proceso docente y que este niño en un futuro se pueda desenvolver por sí solo.
La familia de Maikol desempeña un rol fundamental en su formación. Así lo refiere su mamá Yanitsy Martínez quien está muy agradecida por el trabajo que ha realizado la educación especial con su hijo.
Siempre alguien acompaña a este infante tunero, aunque sus manos son las verdaderas guías, de este pequeño que muy pronto saldrá solo a descubrir el mundo.
Por Yelenis Fernández García

