El hotel de lujo Prado y Malecón, localizado en el Centro Histórico de La Habana, iniciará próximamente sus servicios como parte de la estrategia del país por impulsar el desarrollo del turismo en una Isla con las bondades naturales suficientes.
Allí estarán las huelas de una industria de la provincia de Las Tunas que cada año realiza significativos aportes al desarrollo de la economía cubana. Se trata de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Ludema, un colectivo laboral que por cinco años consecutivos ha merecido la condición de Colectivo Vanguardia Nacional.
La entidad, perteneciente a la Empresa- Industria Cubana del Mueble Dujo, se destaca por la producción de mobiliario para instalaciones turísticas, entre ellas, hoteles de lujo como el Gran Pakard y el Manzana Kempinski, ambos situados en el Centro Histórico de La Habana, Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Allí se contribuye al programa nacional de sustitución de importaciones. “Aunque trabajamos con madera importada reducimos sobremanera los costos al compararse con la importación de muebles terminados. Por ello realizarlos con esmero y cumpliendo las normas de calidad es un imperativo que nos caracteriza”, explicó Ólmedo Rojas Ching, director de la entidad.
Técnicos e ingenieros de Ludema, que integran el personal de mantenimiento, garantizan la vitalidad de los equipos para evitar la importación de máquinas. “La innovación permanente es una tarea de orden para nuestros hombres y mujeres. Ellos están convencidos del rol protagónico que desempeñan para que en ningún taller se frenen los procesos productivos”, agregó.
La UEB garantiza el montaje del mobiliario en cada hotel, una iniciativa impulsada por grupos multidisciplinarios, que incluyen a diseñadores.
En este momento la industria culmina el mobiliario para habitaciones y áreas comunes del hotel Prado y Malecón y para otras instalaciones de importantes polos turísticos de la nación como Guarda la Vaca, Santa Lucía y Cayo Santa María.

