Dunia Ormas Ortíz de forma empírica escribe cuartetas sobre fechas históricas y personalidades de la Revolución Cubana. Su inspiración nace en el aula y la necesidad de motivar a los jóvenes del Instituto Preuniversitario Vocacional Luis Urquiza Jorge de Las Tunas con estas temáticas.
Yo veía que a los estudiantes no les gustaba mucho la asignatura Historia de Cuba y comencé a escribir cuartetas para incentivarlos y hasta en los matutinos se recitaban, es decir que les gustaba y eso amenizaba mis clases. También utilizo las nuevas tecnologías, documentales y películas que agradan a los jóvenes.
Noemí y Dayana refieren que esta materia les ayuda a conocer primero su patria, sus raíces, tradiciones por lo que es muy importante. Además, su profesora tiene una forma singular de dar las clases y aso les gusta mucho.
Dunia Oramas explica que así mismo influye la preparación que ella realiza en el colectivo de la asignatura. Una vía de superación que se revierte después en el proceso de aprendizaje, sin embargo, todavía falta insistir más en las preparaciones metodológicas para lograr que los educandos se motiven e indaguen más sobre estos temas.
“Es preciso en las clases lejos de dictar contenidos históricos, llevar a los alumnos a comparaciones entre etapas, valoraciones integrales de una personalidad, donde intervienen factores económicos, internacionales, las luchas internas, además de la expresión cultural para lograr así una verdadera reflexión”.
Con el Tercer Perfeccionamiento Educativo se hace una actualización de esa materia. La máster en ciencias Miriam Egea Álvarez, jefa del Departamento de Marxismo Leninismo e Historia del Ministerio de Educación, en comparecencia en el espacio televisivo la Mesa Redonda se refirió que ahora se habla de un proyecto que incluye el criterio de maestros y metodólogos junto con la valoración de especialistas e investigadores de la Academia de la Historia de Cuba, del Instituto de Historia de Cuba, de la Unión de Historiadores y de la Unión de Escritores y Artistas, lo que lo enriquece de manera que da la posibilidad de tener en cuenta no solo la contextualización, sino también la búsqueda de un enfoque más integral y que posibilita que desde la ciencia histórica se actualicen los libros.
Es vital la conformación de la disciplina de Historia, teniendo en cuenta lo universal, regional, nacional y local. Formar a un pueblo de hombres y mujeres comprometidos con su Patria es la garantía para poder transformar la sociedad sin perder las raíces, los valores, la idiosincrasia y las experiencias de siglos, proceso en el que la enseñanza de la Historia de Cuba desempeña un papel fundamental.

