Yadira Sariol y su esposo Miguel Ángel Cabrera apoyan diariamente la construcción de su vivienda que se ejecuta en el Polo Eucalipto del municipio Manatí. Hasta el pequeño, de solo dos años, en la familia contribuye en esta labor. Ellos fueron afectadas por varios eventos meteorológicos como los huracanes Ike e Irma y el estado cubano financia la edificación de si hogar.
Yadira refiere que está muy agradecida porque tiene tres hijos en total, dos pequeñas y el varoncito, y su esposo aunque trabaja en la Empresa Eléctrica en su tiempo libre viene y ayuda al albañil. “Desde la primera piedra en la zapata, los ladrillos y las paredes, porque somos nosotros los más interesados en tener nuestra propia casita.”
Como ellos, también está la santiaguera, como cariñosamente le dicen a María Elvis Vidal, otra dignificada que recibirá en breve su vivienda, en la cual ella ha puesto todo su empeño. “Siempre vengo y veo como está la construcción, ayudo en todo lo que haga falta y hasta les traigo otra merienda, pues es un trabajo duro”.
Este polo de viviendas que se levanta en Manatí, en el norte de Las Tunas por las fuerzas de mantenimiento constructivo en el territorio además de la contribución de diferentes organismos y el amplio movimiento popular para terminar las obras lo más pronto posible.
Unas casas se edifican con la inclusión de materiales alternativos como el mampuesto, el cemento bajo carbono y ladrillos para ahorrar materiales, sin que esto afecte la calidad. Las familias en muchos casos están allí para velar por la correcta terminación.
En Manatí ya se entregaron casas de madera a personas afectadas por huracanes y se adaptan locales estatales para viviendas.
Por Yelenis Fernández García

