Festival Barbarito Diez en defensa de la música popular

En ocasión del aniversario 109 del natalicio del Príncipe del Danzón, este 4 de diciembre,se defiende con pasión lo más auténtico de los ritmos cubanos en el XIV Festival de Música Popular “Barbarito Diez”, en Manatí, donde viviera este inmortal artista y en la ciudad de Las Tunas.

El acercamiento a géneros muy criollos como el mambo, chachachá y otros es posible en el evento teórico, las galas y los bailables del evento.

Rendir tributo a esa gloria de la cultura cubana que fue Barbarito y enaltecer lo magistralmente cultivado por él, el baile nacional, además de otras cadencias típicas de nuestra identidad es el objetivo de los máximos artífices del festival.

Uno de ellos, el Premio Nacional de Televisión, José Ramón Artigas, director artístico de las galas del Barbarito Diez comenta que es compromiso de todos el defender el patrimonio musical de Cuba y agrega que, aunque difícil, es posible.

Agrega que el hecho de que los niños y jóvenes de Manatí bailen el danzón demuestra que si se puede y que hay que dar a conocer de manera incansable, entre las nuevas generaciones, lo que nos ha hecho universales.

Pone el ejemplo de la canción “La flor pálida”, famosa en los labios de Marc Anthony, y fruto del ingenio de nuestro Polo Montañez lo que evidencia que en materia de difundir lo autóctono debemos ganar mucho.

 

La exquisitez en la concepción de los espectáculos, dirigidos por el propio Artigas, propició equilibrio a la hora de reunir talentos locales como Sandra Orce y Marelis Escobar junto a figuras llegadas de la capital del país.

Momento de lujo fue el trío ocasional de Annie Garcéz, Verónica Velázquez y Yoel Leyva en la interpretación de “Vereda Tropical”. Sentido homenaje a la orquesta Riverside en su cumpleaños 80 al inolvidable Tito Gómez.

Acompañados ellos por una simbiosis de músicos tuneros junto a la orquesta dirigida por Pablo Diez, hijo del homenajeado, al frente de la cual estuvo Miguel Patterson. Acordes populares y otros más clásicos, como los defendidos por el tenor Mario Travieso, se fusionaron y fueron matizados con la actuación del grupo de bailarines Cueybá.

He aquí un festival que trasciende también por la entrega de la distinción Barbarito Diez, que en esta ocasión mereció el guitarrista concertista Félix Ramos por ser uno de los incansables en la preservación del rico legado musical de la Mayor de las Antillas.

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Anybis Labarta García

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