Espejo para el alma

Una de las invenciones más antiguas del hombre es el espejo. Fueron utilizados por las civilizaciones egipcia, griega, romana, hebrea, entre otras. Y más que para admirar la belleza humana, fueron utilizadas para buscar las imperfecciones.

Los espejos son muy útiles, más de lo que cualquiera podría imaginarse. Sirven para que los hombres y las mujeres nos creamos que estamos lindos. Pero los espejos también son mentirosos. Sí, mentirosos para aquel que se ve reflejado y solo ve fallas. Y esas “fallas” lo hacen vulnerable.

Si no me cree pregúntele a algún adolescente o joven, especialmente del sexo femenino, sobre por qué se matan de hambre, tratando de lograr la belleza perfecta.

Los estereotipos de belleza se basan en creencias sociales. Por lo general resultan nocivos a quienes se hacen esclavos de ellos. Restringen sus elecciones y oportunidades, y fijan sus ideas hacia prácticas sociales que se vuelven perturbadoras.

La obsesión y la insatisfacción con el cuerpo y las “dietas” usualmente desencadenan los desórdenes alimenticios, trastornos que pueden ocasionar la muerte prematura u otros problemas graves de salud.

La literatura médica habla de la Anorexia Nervosa, de la Bulimia Nervosa y del Desórdenes Alimenticios No Especificados, trastornos de la alimentación que ponen en riesgo el equilibrio nutricional del organismo.

La anorexia nervosa afecta mayormente a mujeres jóvenes, que no comen lo suficiente para mantener sus cuerpos trabajando apropiadamente. Las anoréxicas pierden mucho peso por lo que se vuelven débiles y poco sanas debido a una dieta pobre. Usualmente, la gente con anorexia ejercita mucho tratando de quemar calorías. Se sienten “gordas” a pesar de estar perdiendo peso.

La anorexia, también, afecta emocional y psicológicamente, haciendo de la persona un individuo  con baja autoestima.

Por otra parte, las personas que padece bulimia tienen tendencias a las comilonas, lo que significa que comen mucho, aún y cuando no tengan hambre y sienten que no pueden controlarlo. La bulimia hace que la gente desee deshacerse de las calorías y la comida que ha ingerido a través del vómito o del ejercicio.

La gente con bulimia usualmente siente que no tiene control sobre lo que comen; tienden a comer en privado y esconden lo que comen de los demás o comen hasta que se sienten incómodos y exhaustos. Esta enfermedad puede hacer que la gente se sienta temerosa, ansiosa y avergonzada por la mucho que come.

Aunque las suposiciones comunes, en materia de los tipos de trastornos alimenticios, implican la creencia de que la persona afectada tiene el deseo de ser delgada, la mayoría de las veces hay otras causas subyacentes detrás de un trastorno alimentario.

Hay otros factores que pueden causar la aparición de uno de estos tipos de trastorno alimenticio. Estas causas pueden incluir ciertos rasgos de personalidad y algunos factores psicológicos, eventos de alto estrés, el abuso, el trastorno de estrés postraumático y los conflictos familiares.

Mire, lo cierto es que es un problema latente de la población, especialmente en las generaciones más joven. Afortunadamente en Cuba son pocos los casos conocidos de estas enfermedades. Sin embargo que no sean de conocimiento público, no significa que no existan. Y hay que atajarlo a tiempo.

Una de las claves para ello es saber cómo lidiar con los estereotipos de belleza que impone la sociedad. Aceptarse uno tal cual es, feo, lindo, alto, bajito. Lo importante es ser uno mismo, y ser buena persona. No existe belleza más natural y transparente que el alma.

Ojalá existiera un espejo que pudiera reflectar el interior de las personas. Ese sí sería el mejor de los inventos.

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