El Reparto San Antonio marca de occidente a oriente la entrada a la ciudad de Las Tunas. En ese sitio muchas personas aguardan para llegar a un destino cercano o a un punto más alejado como la capital cubana.
Pero pocos pierden la oportunidad de visitar el lugar donde se oferta la caldosa tunera de gallina, símbolo de la culinaria en esta tierra. El sustancioso caldo es el plato ideal para mitigar el cansancio y continuar el viaje.
Mientras en la calle Lora del Centro Histórico de la ciudad, el Profesor de Mérito Rogelio Díaz Castillo rememora las notas musicales que compuso gracias al ingenio de sus vecinos José Enrique Pérez y Luz Marina Zaldívar, o mejor, Don Kike y Marina.
“Todo comenzó la noche del 25 de julio de 1979. Kike y Marina celebraban el advenimiento de la efeméride moncadista y el regreso de su hijo que estudiaba en la Unión Soviética. Pero casi a la medianoche todos estaban cansados y ellos llegaron con una olla de caldosa que repartieron en la vecindad y todo el mundo se recuperó y comenzó a bailar.
“Luego la caldosa se hizo recurrente en las fiestas y las personas que tomaban bebidas alcohólicas recobraban su lucidez con un plato de alimento. De esta manera me inspiré y en un tirón escribí la canción”, comentó emocionado el profesor Rogelio.
La pegajosa guaracha-son, La caldosa de Don Kike y Marina fue popularizada a fines de 1980 por Inocente Iznaga, el Jilguero de Cienfuegos, quien estrenó la pieza junto al Conjunto Los Montunos en el programa campesino Palmas y Cañas. Luego no dejó de sonar en emisoras de todo el país.
La canción cambió la vida de Kike, albañil ya fallecido, y de su esposa Marina, hoy con 88 años. “Enseguida nos hicimos famosos y recorrimos todas las provincias, incluyendo el municipio especial Isla de la Juventud, para enseñar a todos a cocinar nuestro rico plato”, apuntó Marina.
Para degustar la caldosa de Kike y Marina se crearon en la década de los 80 dos puntos de gran popularidad: uno en el Reparto Sueño de Santiago de Cuba y otro en la calle G del Vedado habanero.
“Nuestro caldo lleva papa, malanga, yuca, se puede añadir maíz, calabaza y un buen sofrito con una gallina que le da el toque especial”, agregó.
La caldosa tunera de gallina y la guaracha que la hizo famosa son una tradición de los festejos cederistas y motivos que mantienen unidos al profesor Rogelio y a Marina quienes aún viven en la misma calle donde se funden la música y la tradición culinaria como símbolo de cubanía.

