Jornadas intensas, por varios meses, han convocado a los cubanos, a los de dentro y de fuera del país. La Constitución de la República de Cuba ha sido el resultado del análisis exhaustivo y la construcción colectiva de quienes queremos ver a nuestro país cada vez más cercano a su gente.
Por eso, los encuentros laborales, las discusiones conjuntas, profundas, desde el detalle en la redacción de cada uno de los artículos que hoy componen la Carta Magna del país.
La Constitución cubana perfila el presente y los destinos políticos, sociales y económicos de la nación.
Pensar en la Constitución es controversia, porque multicolor es también el país que se ve representado en ella. Pensar, discutir y aprobar nuestra Constitución no sólo significa compromiso y responsabilidad ciudadanas; se trata de un acto de sensibilidad patria que ya en el exterior, por ejemplo, tiene el SÍ de residentes, diplomáticos y trabajadores cubanos en distintas misiones internacionalistas, en unas 95 naciones, según ha confirmado la Comisión Electoral Especial del MINREX.
Faltan pocas horas para la votación en territorio nacional. Y es que este 24 de febrero Cuba vivirá un acontecimiento único y sublime. Su voto, el mío, el de todos apuesta, definitivamente, por un mejor país.

