Los Tigres de Ciego de Ávila derrotaron este domingo 9×4 a Las Tunas y prolongaron así el mal momento del mánager debutante Osmani Urrutia Ramírez en el comienzo de la serie nacional para menores de 23 años.
Las conocidas carencias en los departamentos de ofensiva y picheo han aflorado en los dos primeros encuentros perdidos en casa por el elenco tunero.
De los 12 inatrapables conectados por los jóvenes leñadores, sólo dos han sido extrabases, mientras que su hombre grande, el antesalista Denis Peña, no ha conectado jit en siete turnos oficiales.
Mucho más dramático ha sido el arranque desde el montículo, pues en 18 entradas los serpentineros de Las Tunas han aceptado 17 carreras y 28 inatrapables, con muy discretas labores de sus dos primeros abridores: el zurdo Ángel Sánchez y el diestro Yordey Fuentes, este último responsable de la derrota en el encuentro dominical, tras permitir nueve imparables y seis limpias en apenas 5 entradas de labor.
Sin embargo, el dato más llamativo ha sido la relación ponches-boletos de los ocho lanzadores utilizados por Urrutia en las dos primeras salidas: Sólo dos bateadores avileños han sido retirados por la vía de los strikes y 13 llevados a la inicial por boleto.
El equipo tunero arrastra el peso de dos ausencias importantes:
El jardinero central y habitual tercer bate Dannier Díaz y el torpedero Magdiel Gómez. Dannier fue liberado para regresar después de varios años a su natal Camagüey y Magdiel sobrepasa ya el límite de edad para la categoría.
A todos esos problemas tendrá que sobreponerse el subcampeón de Cuba, un conjunto que el año anterior comenzó igualmente con par de tropiezos y luego no paró hasta colarse de manera sorpresiva en la disputa del título.

